La Justicia dictaminó un fallo histórico para la inclusión en las escuelas de niños con Trastorno de Espectro Autista (TEA) luego de hacer lugar al amparo presentado por el arquero de Independiente, Rodrigo Rey, y su pareja, María Laura Cáceres.
La medida se tomó tras el amparo presentado por el arquero de Independiente, Rodrigo Rey, contra la institución que rechazó la matrícula de su hijo Benicio, quien tiene autismo.
La Justicia dictaminó un fallo histórico para la inclusión en las escuelas de niños con Trastorno de Espectro Autista (TEA) luego de hacer lugar al amparo presentado por el arquero de Independiente, Rodrigo Rey, y su pareja, María Laura Cáceres.
La medida comenzó cuando el futbolista presentó un amparo contra la entidad educativa de City Bell a la que asisten sus hijos, Renata y Benicio, diagnosticado con autismo, y que le había rechazado la matrícula.
Frente a ello, el juzgado de Garantías del Joven N°3 de La Plata calificó el caso como un supuesto de discriminación indirecta, al entender que la exclusión de ambos niños generó un impacto desproporcionado “por motivos de discapacidad” y que el colegio no logró demostrar que su decisión obedeciera a una finalidad legítima.
Por lo tanto, determinaron que ahora se debe “hacer lugar al amparo” y “condenar” a la entidad educativa a garantizar la continuidad escolar de ambos niños hasta el fin de los ciclos educativos y garantizar “que Benicio pueda lograr tener acceso a una educación plena, integradora e inclusiva, que atienda sus particularidades, destrezas y capacidades, fomentando su desarrollo y bienestar integral”.
Además, entre otras medidas, la Justicia recomendó a los padres de los niños afectados y al personal que integra el nivel empresarial y de toma de decisiones de la Fundación José Manuel Estrada que “realicen acciones tendientes a fortalecer el vínculo entre ambos, en el marco de un trato respetuoso, amable, sin agresiones innecesarias y que velen por garantizar que tanto Benicio como Renata puedan vivir su proceso educativo de modo armonioso, digno, potenciador de sus capacidades y con un pleno reconocimiento de sus particularidades, en el cual se garantice el Interés Superior de los Niños".
En 2024, el jugador de Independiente, Rodrigo Rey y su pareja fueron notificados de que el colegio José Manuel Estrada de City Bell no le renovaría la matrícula de sus hijos para el ciclo lectivo 2025, una decisión que afectaba especialmente al menor de ellos, diagnosticado con TEA.
Por dicha decisión, la familia interpretó que se había cometido un acto de discriminación y vulneración del derecho a la educación inclusiva. El deportista y su esposa denunciaron en octubre del 2024 que el Instituto José Manuel Estrada de City Bell les negó la escolaridad en el 2025 a su hijo con autismo y su hermana.
Luego de meses de reclamos, la familia Rey presentó el amparo ante el citado Juzgado de Garantías que hizo lugar al planteo y condenó a la Fundación a garantizar la continuidad escolar de ambos niños, de ocho y 15 años al momento de iniciado el conflicto.
Rodrigo Rey junto a su esposa y sus hijos
“La fundamentación de la escuela es que ellos como institución privada de propietarios tiene el derecho a definir los alumnos que se matriculen”, explicó Carla Junqueira, abogada de la familia del arquero del Rojo en diálogo con C5N.
Luego de agradecer a “a los que están del otro lado, apoyándonos con un mensaje de aliento y con la difusión de nuestra causa”, aseguraron que la situación que están viviendo es “con mucha angustia” ya que se en los próximos días se irán de vacaciones sin saber que va a pasar sus hijos.