La Iglesia dio a conocer este sábado un mensaje por la celebración de las Pascuas donde expresó su preocupación por los despidos masivos en Argentina. El presidente del Episcopado Argentino Monseñor Oscar Ojea advirtió por aquellos "grupos diversos de personas que quedan sin trabajo, gente que queda como al ‘costado del camino’". "Es tremenda esta herida", agregó.
“Queridos hermanos y hermanas, muy felices pascuas. Los frutos de la Pascua son la paz y la alegría que nos trae Jesús resucitado, pero la paz además de ser un don es una tarea; la paz se construye, no es un producto industrial, es artesanal”, expresa Ojea al comienzo del video dado a conocer por las redes oficiales del Episcopado.
En el mismo sentido remarcó que la solidaridad "se construye con el trabajo de cada día, con la vida de cada día, la cercanía, la entrega, y se construye con la solidaridad. Cuánta falta nos hace en este tiempo de emergencia, en este tiempo de crisis, en donde cuesta tanto la vida de cada día, ¡cuánta falta nos hace la solidaridad!”.
Para luego advertir: “Hemos recibido últimamente en la Conferencia Episcopal grupos diversos de personas que quedan sin trabajo, gente que queda como al ‘costado del camino’. Es tremenda esta herida”.
Embed - Mons. Oscar Ojea | Mensaje para el Domingo de Pascua 2024
En este marco, "el día que nos gane la globalización de la indiferencia, el día que se nos endurezca tanto el corazón, que no tengamos sensibilidad para estos hermanos y hermanas que quedan sin trabajo, es ese día no nos podemos llamar cristianos”.
“Ese día vamos a decir nos ocupamos solamente de nosotros mismos y los demás. Pidámosle al Señor esta gracia descubrir con una imaginación nueva la caridad cristiana. Siempre la Pascua nos da una nueva creatividad para poder crecer en el amor, para poder crecer en la caridad”, agregó el presidente del Episcopado Argentino.
Sobre el final recordó las palabras del papa Benedicto quien "nos enseñaba que la fe es un don de Dios. La fe nos libera del aislamiento del yo y nos lleva a la comunión, pero todo acto de fe es, en sí mismo y como tal, encuentro con los hermanos; es un acto que me lleva a ser más responsable de la vida de los demás. Pidámosle al Señor renovar esta fe que la necesitamos tanto. Muy felices Pascuas. Que Dios los bendiga”.