El testimonio del chofer amenazado de muerte en Rosario: "Es un peligro para toda la sociedad"

Gustavo Mortada, colectivero de la línea 153, apretó el botón de pánico cuando un pasajero no quiso pagar el boleto y amenazó con sacar un arma. "No estaba en sus cabales, no entendía, balbuceaba. Dio miedo", aseguró.

El colectivero de la línea 153 de Rosario que fue amenazado de muerte por un pasajero que se negó a pagar el boleto aseguró que la situación "dio miedo" porque el hombre "no estaba en sus cabales", y pidió que lo internen ya que "es un peligro para toda la sociedad".

El episodio se registró este miércoles al mediodía en la intersección de la avenida Pellegrini e Iriondo. El chofer, Gustavo Mortada, activó el botón antipánico y fue asistido por efectivos de la policía motorizada que se encontraban en las inmediaciones.

"Este muchacho no sé de dónde venía, si de cometer un ilícito o lo habían golpeado. Le habían dado una paliza, seguramente, porque estaba todo lastimado: la oreja cortada, la cara ensangrentada", detalló en diálogo con el equipo de Mañanas Argentinas por C5N.

"Nosotros en los colectivos hacemos un traslado seguro de los pasajeros y yo consideré que estaba en riesgo la integridad mía y la integridad de los pasajeros. Le dije que tenía que marcar el boleto, se plantó, después vinieron las amenazas y toqué el botón de pánico", explicó.

Mortada señaló que "en el momento en que él hace los ademanes, me dice: '¿Qué, te tengo que sacar un fierro para que me lleves?', y hace el ademán como que va a sacar algo. Yo no sé si tiene una punta, un fierro, qué es lo que tiene", expresó.

El colectivero descartó que el hecho esté vinculado al narcotráfico. "Yo creo que lo de este muchacho es parte de la inseguridad que tenemos. Esta gente está acostumbrada a manejarse de esa manera, es parte de la delincuencia que tenemos en la ciudad. Gracias al accionar de la Policía se pudo resolver rápido", remarcó.

Sobre el agresor, consideró que "yo no diría de meterlo preso, pero internarlo, que se quede encerrado hasta que se cure un poco porque es un peligro para toda la sociedad, no solo para nosotros". "No sé si estaba drogado, borracho o qué, pero estaba destruido. No estaba en sus cabales, no entendía, balbuceaba. Dio miedo", añadió.

"Yo traslado gente mayor, familias, mujeres con chicos, embarazadas, gente que viene de trabajar o que va a trabajar. No tiene por qué bancarse esto, ni tampoco la gente que está circulando en la calle. No hace falta que cometa un delito", concluyó.

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