El padre de la argentina detenida en Brasil criticó el pedido de 15 años de prisión: "Es una locura"
Mariano Páez se refirió a la situación de su hija, quien permanece imputada en el país vecino. "Está con depresión y con psicólogos y psiquiatras. Ni a mí me contesta el celular. No se levanta de la cama", marcó.
En diálogo con LN+, Mariano Páez criticó a la Fiscalía que se desempeña en la investigación y se refirió al estado de su hija: "Están pidiendo 15 años, lo que es una locura. Ella y yo estamos pasando por una situación terrible. Ella está con depresión y con psicólogos y psiquiatras. Ni a mí me contesta el celular. No se levanta de la cama. Me preocupa mucho. Hay un ensañamiento, que no sé a qué se debe".
En tal sentido, confirmó que viajó a Brasil para encontrarse con Páez, quien permanece con prisión domiciliaria en Río de Janeiro: "Nos sentimos muy solos. Anoche decidí viajar. Voy a acompañar a mi hija en este momento tan difícil". En tanto, este martes se llevará a cabo una audiencia en el Tribunal Penal N°37, a cargo del juez Guilherme Schilling Pollo Duarte, donde se espera que las partes expongan sus conclusiones.
La abogada argentina se encontraba acompañada por un grupo de amigas en el bar. Un empleado del local detectó un error en la factura justo cuando se estaban por retirar y fue entonces que comenzó la discusión. En ese momento, realizó gestos y expresiones racistas, además de utilizar la palabra "mono", un delito grave con sanciones estrictas bajo la ley brasileña.
Agostina Páez, abogada argentina detenida en Brasil
Redes sociales
Tras la denuncia formal y la presentación de pruebas en la Comisaría 11ª de Rocinha, la acusada prestó declaración, según consignó G1. Desde aquel entonces, las autoridades incautaron su pasaporte y ordenaron que permanezca en el país con el uso de una tobillera electrónica de monitoreo.
En tanto, en su presentación, el Ministerio Público había indicado que Páez realizó otras ofensas racistas incluso después de salir del bar y señaló que los mozos del lugar que fueron agredidos en la calle le advirtieron a la abogada que esa conducta constituía un delito en Brasil.
En esta línea, y a pesar de tener esa información, la denuncia marca que la abogada se dirigió a la cajera del bar para decirle "mono" y hacer gestos simulando el animal.
La abogada de la argentina detenida en Brasil afirma que "va a tener que cumplir algún tipo de pena"
La abogada Carla Junqueira dijo que su defendida, Agostina Páez —la abogada santiagueña que sigue detenida en Brasil— “va a tener que cumplir algún tipo de pena”, aunque busca que lo haga en Argentina. Páez permanece con prisión preventiva domiciliaria en Río de Janeiro, acusada de injuria racial. El proceso judicial continúa y la fiscalía pidió una condena de 15 años de cárcel efectiva.
“15 años de cárcel lo veo muy difícil porque para sumar las tres penas que pide la Fiscalía, que serían concurso material con la pena máxima de cada uno de los tres delitos que ya es acusada, tendrían que sumar la pena máxima de los tres delitos en concurso material”, explicó Junqueira en una entrevista radial.
La defensa explicó que en el expediente no hay pruebas que confirmen la existencia de tres delitos distintos ni de tres víctimas en momentos separados. En cambio, la Fiscalía sostiene que sí hubo discriminación hacia tres empleados. Para ello, se apoya en el video que se viralizó, en los testimonios de las víctimas, en la declaración de un testigo —el gerente del bar— y en otro video grabado dentro del local. Según la acusación, todas esas declaraciones son consistentes entre sí y los registros audiovisuales las respaldan, lo que, a su entender, demuestra la existencia de tres delitos en concurso material.
A su vez, la letrada sostuvo que, más allá de las declaraciones de las víctimas y del video tomado afuera del bar, las imágenes del interior no aportan pruebas concluyentes. En ellas solo se observa a tres jóvenes discutiendo por la cuenta, sin audio ni gestos que confirmen insultos o amenazas. El lugar estaba vacío porque los clientes ya se habían retirado. Según la defensa, lo único que puede deducirse es que hubo un entredicho. La acusación, en cambio, interpreta que en ese momento Agostina insultaba a empleados del bar. La abogada agregó que las jóvenes pudieron sentirse intimidadas por la cantidad de hombres presentes —personal de caja, seguridad y barman— frente a ellas.
Por último, Carla Junqueira explicó que Agostina estaba alterada y asustada cuando ocurrió el incidente. Al salir del bar, los empleados no le permitieron subir al auto de unos amigos porque no habían pagado la cuenta. En ese contexto, reaccionó con gestos obscenos hacia el personal de seguridad, lo que en Brasil constituye un delito con una pena mínima de dos años.
La abogada aclaró que se trató de una reacción inmediata en un momento de tensión y adelantó que pedirá al juez alternativas para cumplir la condena en Argentina, bajo monitoreo. Señaló además que, al tratarse de un caso de racismo, no es posible acceder a probation ni tareas comunitarias, por lo que su defendida deberá cumplir algún tipo de pena, aunque podría hacerlo mediante campañas de concientización u otras medidas distintas a las solicitadas por la fiscalía.