"El Isauro me permitió volver a vivir": Teresa dejó de estar en situación de calle gracias a la educación pública

La escuela Isauro Arancibia es una institución pública que trabaja con personas que tienen sus derechos vulnerados. La conmovedora historia de una de las trabajadoras del lugar, que cambió la calle por la escuela.

La Isauro Arancibia es una asociación civil que tiene una escuela pública, vivienda, alimento y trabajo para personas en situación de calle. Fue fundada en 1998. La institución nació, creció y continúa dando contención a quienes tienen sus derechos vulnerados.

Teresa es una de las trabajadoras del lugar, que cambió la calle por la escuela: "El Isauro me rescató", contó a Carla Czudnowsky, en un reportaje de C5N. Nació en Santiago del Estero pero de chica se instaló en Buenos Aires, y a partir de eso nada le fue fácil: "Llegué de Santiago a Buenos Aires, a los 12 años, con mi mamá. Intente seguir estudiando pero me hacían bullying, por la tonada, y aunque me gustaba estudiar, lo dejé", recordó.

La mamá hizo muchos intentos para anotarla en varias escuelas, pero al final ella se resistía y terminó en la calle. "Era rebelde, y como no estudiaba estaba todo el día en la calle, con la gente, con los chicos. No quería estar con mi mamá y me escapaba".

Prácticamente estuvo en situación de calle entre los 12 y los 15 años, después se puso de novia con el papá de su hijo más grande, hasta los 20.

Ella no desea que ningún niño pase lo que ella sufrió: "La educación me permitió encontrarme conmigo misma de nuevo. El Isauro me rescató. Muchos no creen que un chico que está en la calle pueda salir pero se puede, acá se ve", reflexionó.

En la escuela hay alrededor de 900 estudiantes, entre jardín, primaria y secundaria: "Vienen todos en familia, en situación de calle. Cada vez viene más gente porque acá se come el desayuno, almuerzo y merienda, hasta las 4 está abierto".

Al principio tenía miedo de dejar la calle y seguir la escuela y ahora es su familia: "Venir acá es contar con todos ellos. Si estoy alegre, vengo y estoy alegre el doble, y si estoy triste, ellos se dan cuenta y acá se me pasa", confesó.

"Haber conocido el Isauro, me permitió aprender a conocerme yo, y estudiar. Me permitió volver a vivir", remarcó la mujer.

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