El director del Hospital Fernández, Ignacio Previglinao, confirmó que la misma noche en la que atendió al joven de 27 años que murió tras sufrir una descompensación en una fiesta electrónica, el nosocomio atendió otras 11 emergencias similares vinculadas a la ingesta de metanfetamina.
Del total tres casos estuvieron vinculadas con la fiesta Mandarine Park, y otros ocho fueron originadas en otros eventos de música electrónica en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores.
"Es algo que ocurre siempre que hay fiestas electrónicas y se mantiene en el tiempo una cantidad pareja de emergencias, no se puede decir que hayan ido en aumento", expresó Previgliano en una entrevista con Télam.
Además el médico confirmó que el análisis toxicológico de urgencia que se le realizó al joven que falleció el domingo pasado reveló que había consumido metanfetamina.
Previgliano informó además que el estudio no reveló presencia de alcohol u otras drogas en el organismo del joven que, sin embargo, hizo un cuadro compatible con "altas dosis de MDMA".
"El chico llega con una alteración de estado conciencia, confuso y cuando se hace el diagnóstico toxicológico, surge de que consumió metanfetaminas y se lo empieza a tratar pero ahí hace taquicardia sinusal que se transforma en una ventricular, paro cardíaco y muerte", contó.
"Murió de una arritmia cardiaca que es una de las tantas causas de muerte de la metanfetamina", completó.