El expresidente uruguayo Luis Lacalle Herrera explicó por qué quiso besar el anillo del papa León XIV

El episodio se dio durante la misa brindada por el Santo Padre en Paysandú. Luego de una ola de críticas en redes sociales por su comportamiento, el exmandatario explicó el motivo de su accionar.

El expresidente uruguayo Luis Lacalle Herrera quedó en el centro de las críticas en redes sociales luego de protagonizar uno de los episodios más insólitos de la jornada, durante la recepción oficial al papa León XIV en Montevideo. Intentó besar el anillo del Sumo Pontífice, quien retiró la mano en dos oportunidades para evitar el gesto.

Luego de que las imágenes del saludo se viralizaran en redes sociales, el exmandatario explicó el por qué de su accionar. "Lo hice en calidad de fiel, porque ahora no tengo cargo político", sostuvo el hombre de 85 años, al justificar su reacción durante el saludo protocolar en la Plaza Independencia.

El dirigente del Partido Nacional remarcó que su actitud fue una muestra de respeto hacia la máxima autoridad de la Iglesia Católica: "El Papa es el líder de nuestra religión y lleva el anillo del sucesor de San Pedro que es besado por quienes integramos la Iglesia".

Video: la incómoda secuencia del saludo

El episodio ocurrió mientras León XIV recorría la alfombra roja acompañado por el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, saludando a distintas autoridades y exmandatarios, entre ellos Julio María Sanguinetti.

Al llegar ante Lacalle Herrera, ambos se estrecharon la mano, pero el exjefe de Estado se inclinó para realizar el tradicional besamanos. En ese instante, León XIV retiró el brazo para impedirlo y, ante un segundo intento, volvió a esquivar el gesto, concluyendo la interacción con un apretón de manos.

Consultado sobre la repercusión mediática, el expresidente expresó su asombro: "Me sorprendió porque hay mucha ignorancia, supongo que en Argentina no porque es un país más católico".

El antecedente con Juan Pablo II y la postura del pontificado

Para argumentar su postura, el exmandatario recordó la visita que realizó al papa Juan Pablo II durante su gestión al frente del Ejecutivo uruguayo (1990-1995): "Cuando era presidente de Uruguay y me encontré con Juan Pablo II, como dos jefes de Estado respeté el protocolo y le di la mano, porque éramos iguales. Pero en la audiencia privada sí le besé el anillo"

Si bien el Anillo del Pescador es uno de los símbolos históricos del papado, los últimos pontificados se han caracterizado por declinar este tipo de reverencias en favor de saludos más sencillos y de proximidad.

Cabe señalar que Lacalle Herrera no fue el único dirigente en intentar el gesto: el senador del Partido Colorado, Pedro Bordaberry, también se arrodilló para saludar al pontífice durante la reunión con representantes políticos en el Palacio Estévez, momento que de igual manera generó repercusión en las plataformas digitales.

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