En medio de la disparada de los precios de los alquileres, en un contexto inflacionario complejo que llevó el índice de diciembre a 25,5%, muchas familias se vieron obligadas a vivir en la calle, como es el caso de una mujer llamada Carolina que se encuentra junto a su pareja y sus cinco hijos en el Parque Los Andes, situado en el barrio porteño de Chacarita.
En diálogo con De Una, en el móvil con la periodista de C5N Ana Rodríguez Correa, Carolina expuso el aumento que sufrió en el valor del alquiler y advirtió sobre la asiduidad de los incrementos: "Alquilaba la habitación de un hotel y estaba $350.000, cuando antes pagaba $250.000. Es imposible pagar. Tampoco respetan los seis meses porque cada 15 o 20 días aumentan. También hay que sumar la comida. Es una locura".
En tanto, la mujer detalló sus ingresos y marcó que su pareja se encuentra desempleada. "Vendo ropa usada y los fines de semana si vendo bien hago entre $10.000 y $12.000 y si vendo mal entre $1.500 y $2.000. Él tiene un buen currículum pero lo rechazan cuando dice que está en situación de calle. Es responsable y si tiene que hacer horas extras las hace. También nos discriminan porque somos morochos", lamentó.
En tal sentido, se refirió a la forma en la que vive actualmente y manifestó que rechazó residir en un refugio: "A veces el desayuno, el almuerzo, la merienda y la cena se complican porque estamos en una plaza. Nos ofrecieron un refugio pero ya estuve y nos atendieron mal, además de robarnos. A veces nos sacan del espacio público".
Por otra parte, apuntó hacia el gobierno de Javier Milei por las medidas económicas. "Nosotros no queremos vivir esto, trabajamos y tenemos la voluntad de salir adelante pero no nos dan oportunidad. Milei no se ocupa de la gente de la calle, se fijan en los bolsillos de ellos. Los pobres son más pobres y va a haber más pobres de la clase media. Aunque siempre tengo esperanza y no puedo bajar los brazos porque tengo a mis hijos", expresó la mujer.
"Cuando son las elecciones te vienen a ofrecer para juntar votos y prometen muchas cosas pero cuando terminan no dan nada. Ilusionan a la gente y no es así", concluyó.