Una mujer denunció que su hijo de 16 años sufrió un salvaje ataque de patovicas a la salida de un boliche de la localidad de Moreno. Reveló que acusaron al adolescente de 16 años de robar celulares y lo siguieron varios minutos hasta interceptarlo. …
El hecho habría sido en el local bailable Ikki ubicado sobre la colectora sur de Acceso Oeste y Paola Karina del Valle Oviedo, madre del adolescente, contó que la seguridad privada le dijo: “No te queremos ver más por acá robando celulares” y comenzaron a seguirlo.
Lo alcanzaron y comenzaron a golpearlo brutalmente, según relató su madre, y contó que lo tiraron al piso, le pusieron la rodilla en las costillas y le sacaron el celular, su documento, su tarjeta SUBE, un par de zapatillas negras y una campera azul.
El joven de 16 años llegó a tomarse el colectivo en dirección a Merlo y finalmente llegó a la casa de sus primos donde le avisó a sus padres por lo sucedido. Ellos lo llevaron a la Clínica Provincial de Merlo donde quedó internado en observación durante horas.
“Lo que le hicieron a mi hijo no tiene perdón”, le dijo Paola a los responsables del boliche bailable, según contó en el medio Primer Plano Online. “Los que lo golpearon ya están identificados y tendrán que pagar por semejante bestialidad. Él pudo ser otro Fernando Báez Sosa”, agregó.
La fiscal Carina Saucedo de la Fiscalía N°2 está cargo de la investigación. La denuncia fue radicada a la comisaría octava de la localidad bonaerense de Catonas. La Justicia pidió cámaras de seguridad del boliche y de los alrededores.