La Justicia de Salta investiga la muerte de un niño de 2 años ocurrido en la zona sudeste de la capital provincial y ordenó la detención preventiva de su madre y su padrastro, mientras se aguardan los resultados de la autopsia para determinar las causas del fallecimiento.
El caso es investigado por el fiscal penal 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Daniel Espilcón, quien interviene desde que el menor ingresó sin signos vitales al sistema de salud provincial.
Según consta en las actuaciones, el niño fue trasladado inicialmente por su madre al hospital Papa Francisco. Debido a la gravedad del cuadro, fue derivado de urgencia al Hospital Materno Infantil, donde finalmente se confirmó su muerte al arribar sin vida.
A partir de la denuncia del hecho, la fiscalía ordenó el trabajo del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), que realizó peritajes en la vivienda donde residía el menor y dispuso el traslado del cuerpo al Servicio de Tanatología Forense para la correspondiente autopsia.
En paralelo, la Unidad UGAP del Departamento de Investigaciones y Criminología del CIF quedó a cargo de la continuidad de las diligencias, en coordinación con el Ministerio Público Fiscal.
Con las primeras medidas aún en curso y a la espera de la necropsia, el fiscal Espilcón solicitó ante el juez de Garantías de turno la detención preventiva de la madre del niño y su pareja, medida que fue efectivizada en las últimas horas. Mientras tanto, el equipo interdisciplinario de la fiscalía brindó asistencia y contención a los familiares directos de la víctima.
El reclamo de los abuelos paternos
En medio de la conmoción, los abuelos paternos del niño aseguraron que habían advertido reiteradamente sobre la situación del menor. “Pasó lo que no queríamos que pasara. Mi nieto de dos años falleció a manos de la madre y la pareja de ella, a golpes”, expresó la abuela Marta en diálogo con medios locales.
También cuestionaron la actuación judicial previa y afirmaron que habían solicitado intervención en varias oportunidades desde 2025. Según su testimonio, ellos habían estado involucrados en la crianza del niño y de su hermano menor, un bebé de 10 meses.
“Prácticamente nosotros criamos a los bebés y la Justicia nos los sacó de la mano cuando sabían bien que la madre es adicta y alcohólica”, señalaron.