La paciencia y la insistencia de los investigadores muchas veces da sus frutos. Es el caso de la detención de un expolicía bonaerense, quien trabajaba como chofer de una combi escolar y fue apresado en la localidad de Claypole, acusado de abusar durante seis años de dos menores de edad. Una de las víctimas es su sobrina, de quien tenía su guarda.
El sospechoso fue capturado el miércoles por efectivos de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado y la Dirección de Investigaciones de Trata de Personas y Operaciones Complejas de la Policía Bonaerense luego de que fuera buscado durante casi un año. La detención ocurrió en momentos en que viajaba en colectivo, después de que durante un tiempo siguieran sus movimientos a través de su tarjeta SUBE.
La investigación se inició a partir de que las madres de dos adolescentes de 13 años denunciaran por abuso al expolicía, quien conducía una combi en la que trasladaba a las menores hasta la escuela a la que asistían. Una de las víctimas era sobrina del acusado, quien tenía la guarda de la menor.
Las mujeres denunciaron que los abusos a sus hijas se realizaron en reiteradas veces, tanto en la combi como en el domicilio del acusado, y que los ataques habrían comenzado cuando las menores tenían siete años.
Tras esta denuncia intervino el fiscal Sebastián Bisquert, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 9 de Lomas de Zamora, que dispuso una serie de diligencias en procura de localizar al sospechoso.
Tras detectar los viajes en colectivo que realizaba el sospechoso entre Claypole y Florencio Varela, detectives encubiertos lo apresaron a bordo de una unidad de la línea 514.
El sospechoso quedó imputado del delito de "abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal, agravado por haber sido cometido contra una menor de 18 años de edad, aprovechando la situación de convivencia preexistente y por encontrarse el imputado a cargo de la guarda, en concurso real".