La 52ª Peregrinación Juvenil a Luján de este fin de semana permitió conocer un sinfín de historias detrás de cada caminata, que encierran dolor y búsqueda. Ese marco, una mujer compartió un desgarrador testimonio sobre el impacto de la crisis económica en su familia, con un comercio cerrado tras décadas de esfuerzo. "Yo era militante de LLA, me arrepiento de corazón porque veo cómo está todo", expresó.
Natalia rompió en llanto al dialogar al notero de C5N Diego Fernández. Entre lágrimas, la mujer compartió el drama de su madre, Nelly Giganti, quien tras décadas de esfuerzo tuvo que cerrar su comercio. "Hace tres días me comunicó que se fundió con su negocio", reveló con angustia.
La mujer contó que su madre, radicada en el barrio San Cayetano, cayó en la quiebra absoluta: "Se fundió... no tenía ni siquiera una gaseosa para vender ni para reponer". Tras describir el ahogo financiero que atraviesan los comercios de barrio, expresó un profundo dolor e hizo una fuerte autocrítica política.
"Quiero pedirle perdón a la gente, a toda Argentina", manifestó desbordada por la emoción. Sin rodeos, admitió su anterior militancia partidaria y su arrepentimiento: "Yo era militante de este partido", reconoció ante la cámara, en relación a La Libertad Avanza. "Me arrepiento de corazón porque yo lo veo", agregó al describir el deterioro cotidiano en las calles.
Natalia aseguró que el dolor social es palpable en la vía pública y denunció la desesperación que presencias a diario. "Veo gente durmiendo en las calles pidiendo: '¡Necesito un trabajo, por favor, para poder comer!'", enfatizó sobre la realidad que atraviesan sectores vulnerables.
"Perdónenme, porque yo milité para esta crueldad que no sabía que iba a ser así", expresó compungida al reflexionar sobre las consecuencias del ajuste en la salud, la educación y los sectores más necesitados.
Finalmente, lanzó un llamado a no dispersar el voto de la oposición en las urnas: "No dividan votos", pidió con firmeza a la comunidad. "Deseo de corazón que se vaya el Gobierno porque no tiene ni un mínimo de empatía con la gente", concluyó con crudeza.