La NASA reveló que estudia las colonias de pingüinos de la Antártida a través de un método muy particular: monitorea sus excrementos desde el espacio. Aunque resulte inusual, esta técnica ya permitió identificar más de 60 nuevas poblaciones.
La NASA reveló que estudia las colonias de pingüinos de la Antártida a través de un método muy particular: monitorea sus excrementos desde el espacio. Aunque resulte inusual, esta técnica ya permitió identificar más de 60 nuevas poblaciones.
Los pingüinos emperador, la especie más grande, pueden medir hasta 115 centímetros. Viven y se reproducen sobre el hielo marino, en zonas altamente vulnerables al cambio climático. Para saber cómo los afectan los cambios de temperatura es fundamental saber dónde se concentran.
El problema es que los animales son demasiado pequeños como para ser detectados por los satélites tradicionales. Pero en 2009, mientras realizaba un censo de colonias, un grupo de científicos descubrió que era posible ubicarlos gracias a sus excrementos, conocidos como guano.
"Usé un satélite de imágenes como un telón de fondo para el mapa y me di cuenta de que había unas manchas rojizas y marrones en un riachuelo. Esas marcas hicieron posible ubicar la colonia de pingüinos emperadores", explicó Peter Fretwell, un geógrafo del British Antartic Survey.
En esa ocasión se identificaron 38 poblaciones de pingüinos. A partir de 2016, los científicos empezaron a usar imágenes del satélite Sentinel-2 de la Agencia Espacial Europea, que tienen una mayor resolución que el Landsat de la NASA que se usaba a comienzos de la década del 2000.
En los últimos años, se localizaron nuevas colonias y se llegó a un total de 61, un 20% de lo que se había calculado originalmente. Todo se logró detectando las manchas rojizas y marrones del excremento a través de imágenes satelitales de alta resolución.
"Pese a que el hielo marino es, en estos momentos, razonablemente estable, sabemos que en futuras décadas se reducirá rápidamente. Necesitamos saber dónde están los pingüinos y cuántos son antes de que podamos determinar cuán amenazados están por el cambio climático", concluyó Fretwell.