La Organización Mundial de la Salud (OMS) encendió una señal de alarma por el avance de un brote de ébola en la República Democrática del Congo, donde la cantidad de contagios y fallecimientos bajo investigación supera ampliamente los casos confirmados oficialmente.
De acuerdo con los datos difundidos este lunes, hasta el momento se registraron 101 contagios confirmados y 10 muertes certificadas por laboratorio. Sin embargo, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, sostuvo que el impacto real de la epidemia podría ser considerablemente mayor.
Durante una sesión informativa sobre el brote de la variante Bundibugyo, Tedros informó que actualmente existen más de 900 casos sospechosos y alrededor de 220 muertes que están siendo investigadas y que podrían estar vinculadas con el virus.
La situación sanitaria se desarrolla en un contexto complejo en la provincia de Ituri, identificada como el principal foco de propagación. En las últimas horas, además, se reportaron incidentes de tensión social luego de que habitantes de la región irrumpieran en un hospital para reclamar el cuerpo de un líder religioso fallecido por la enfermedad.
La OMS también emitió recomendaciones para enfrentar la emergencia y pidió priorizar el uso de dos anticuerpos monoclonales en ensayos clínicos como parte de las estrategias para contener el brote.
Las autoridades sanitarias enfrentan obstáculos adicionales debido al escenario de violencia e inestabilidad que atraviesan las provincias de Ituri y Kivu del Norte. Los enfrentamientos armados de los últimos meses provocaron el desplazamiento de más de 100.000 personas y afectaron el funcionamiento de centros médicos.
Frente a este panorama, la OMS elevó el nivel de riesgo dentro del país a la categoría de “muy alto”. En tanto, mantuvo el riesgo regional en “alto” y consideró que, por el momento, el peligro a escala global continúa siendo “bajo”.