Expertos de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) descubrieron cuáles fueron los últimos planetas que el telescopio espacial Kepler observó antes de quedarse sin combustible en 2018 El equipo estuvo conformado por investigadores del MIT y la Universidad de Wisconsin-Madison.
Gracias a los registros que encontraron en su última semana de funcionamiento, detectaron tres estrellas. Estas estrellas, según los científicos corresponden a cuerpos celestes que albergaba cada una un planeta. De estos tres posibles planetas hay uno que aún no tiene esta denominación ya que falta estudiar aún más sus imágenes.
Qué planetas identificó el satélite Kepler de la NASA
El satélite identificó hasta el momento dos planetas confirmados, el K2-416 b, un planeta que tiene aproximadamente 2,6 veces el tamaño de la Tierra y el K2-417 b, el cual tiene una dimensión que triplica el tamaño de la Tierra. Son considerados como “mini-Neptunos calientes” por su tamaño y proximidad a sus estrellas. Además, se encuentran a unos 400 años luz de la Tierra.
El tercer cuerpo celeste que aún falta confirmar su nominación de planeta es el EPIC 246251988 b. Es el más grande con casi cuatro veces el tamaño de la Tierra. Orbita su estrella en unos 10 días y se encuentra a 1.200 años luz de la Tierra.
"Hemos encontrado lo que probablemente sean los últimos planetas jamás descubiertos por Kepler ", dice en un comunicado Andrew Vanderburg, profesor asistente de física en el Instituto Kavli de Astrofísica e Investigación Espacial del MIT. "Los planetas en sí no son particularmente inusuales, pero su descubrimiento atípico y su importancia histórica los hacen interesantes". Esta investigación fue publicada en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.
Cómo era la misión del satélite Kepler
La NASA envió el telescopio Kepler al espacio en el 2009 con el objetivo de monitorear continuamente millones de estrellas en una parte del cielo del norte. Durante cuatro años, el telescopio registró el brillo de más de 150.000 estrellas. Los especialistas utilizaron estos registros para descubrir miles de posibles planetas más allá de nuestro sistema solar.
En mayo del 2013 falló la segunda de las cuatro ruedas de reacción, lo que afectó el rumbo y el objetivo de las imágenes que tuvieron que ponerse en pausa. Un año más tarde, Kepler reinició como "K2", una misión reelaborada que gracias al viento del sol se pudo equilibrar la nave espacial inestable de una manera que mantuvo el telescopio relativamente estable. Por cuatro años más mantuvo la campaña activa observando más de medio millón de estrellas hasta que se quedó sin combustible durante su campaña número 19. En esta última misión se pudieron registrar imágenes por una semana en alta calidad, luego le siguieron 10 días con mediciones más ruidosas mientras la nave espacial perdía combustible rápidamente.