La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) comunicó los avances de las investigaciones que está realizando gracias a los datos obtenidos por el telescopio espacial James Webb. De acuerdo a lo que informaron, se identificó una estrella enana marrón con características inusuales que desafía las teorías astrofísicas establecidas.
Este objeto celeste recién descubierto presenta una masa que supera apenas tres veces la de Júpiter y flota libremente en el espacio, sin orbitar alrededor de ninguna estrella. El hallazgo se realizó gracias a la cámara de infrarrojo cercano (NIRCam) del James Webb, y está situado a unos mil años luz en la constelación de Perseo, dentro del cúmulo estelar IC348, una región conocida por su relativa juventud de cinco millones de años.
Cuál fue el descubrimiento de la NASA similar a una estrella
La enigmática enana marrón hallada por el equipo de la Universidad Estatal de Pensilvania no es una estrella común, sino un objeto subestelar que comparte muchas características con las estrellas durante su formación. Aunque se colapsa bajo su propia gravedad, no alcanza la densidad necesaria para desencadenar reacciones de fusión de hidrógeno continuas, un proceso vital para la formación estelar. Esta particularidad la sitúa en una categoría única, flotando entre la clasificación de una estrella y un planeta gigante.
El enfoque del telescopio en el joven cúmulo IC348 fue estratégico, ya que se buscaban estrellas de pequeño tamaño que aún emitiesen suficiente luz infrarroja para ser detectables. Este esfuerzo no solo reveló una, sino tres enanas marrones con masas variadas de entre tres y ocho veces la de Júpiter. Estos objetos presentan temperaturas superficiales más bajas que las estrellas como nuestro Sol, oscilando entre 830 y 1.500 grados centígrados, lo que indica que no están en la misma fase de emisión energética que una estrella madura.
Cómo es la enana marrón que descubrió la NASA
La enana marrón más pequeña identificada por el James Webb es especialmente notable por su masa, solo tres veces superior a la de Júpiter, y su estado de "flotación libre" en el espacio. Este estado significa que no está gravitacionalmente vinculada a ningún otro cuerpo estelar, lo que es un fenómeno raro y de gran interés para los científicos. La comparación con el exoplaneta más grande conocido, ROXs 42 Bb, que tiene 2,5 veces la masa de Júpiter, pone en perspectiva la singularidad de este descubrimiento.
La hipótesis predominante sugiere que la enana marrón pudo haberse formado a partir del colapso de una densa nube de gas. Sin embargo, la debilidad de la gravedad en tales nubes plantea preguntas sobre cómo un objeto tan masivo pudo haberse condensado.
El impacto científico del descubrimiento podría cambiar significativamente la forma en que se entienden los exoplanetas y otros cuerpos celestes similares. Al no estar vinculada a una estrella anfitriona, la enana marrón ofrece una oportunidad única para estudiar sus características sin la interferencia del resplandor estelar.
Además, el descubrimiento de una misteriosa molécula de hidrocarburo no identificada en la atmósfera de la enana marrón le aporta aún más misterio y sorpresa a futuras investigaciones. Esta fue detectada en la atmósfera de Saturno y en su satélite Titán por la sonda enviada durante la misión Cassini de la NASA. Para la investigadora Alves de Oliveira, este satélite está permitiendo “observar objetos estelares más jóvenes y con masas más bajas que antes, lo que está dando lugar a hallazgos inesperados como este. Es la primera vez que se detecta esta molécula en la atmósfera de un objeto ajeno a nuestro Sistema Solar”.