Crimen del empresario descuartizado: detuvieron a tres personas

Además, la Justicia ordenó la aprehensión de las últimas dos personas que vieron con vida a Fernando Pérez Algaba. También se realizarán 33 allanamientos.

Los detenidos fueron identificados como Matías Ezequiel Gil, Fernando Gastón Martín Carrizo y Luis Alberto Contreras. Al mismo tiempo, el pedido de arresto es contra Maximiliano Pilepich y Nahuel Vargas, los dos hombres que vieron por última vez a Lechuga luego de encontrarse en el predio Renacer de General Rodríguez el 18 de julio último.

En ese marco, el fiscal, Marcelo Domínguez, ordenó a la Policía Bonaerense una serie de 33 allanamientos, además de pedir las detenciones de Horacio Mariano Córdoba y Flavio Lorena Bomrad.

Todos quedaron imputados bajo la calificación de homicidio cuádruplemente agravado por uso de arma, codicia, alevosía y la participación de dos o más personas. La única pena posible con esta combinación es la de prisión perpetua.

En su pedido de múltiples allanamientos y detenciones, el fiscal Domínguez, especificó algunos datos del expediente: “Entre las 18 del martes 18 de julio y las 3 am del miércoles 19, Maximiliano Ezequiel Pipelich, Nahuel Sebastián Vargas, Matías Ezequiel Gil, Luis Alberto Contreras, Alma Nicol Chamorro, Horacio Mariano Córdoba, Flavio Lorena Bomrad y Fernando Gastón Martín Carrizo, actuando de manera premeditada entre sí, provocaron dos lesiones de arma de fuego en la parte posterior del torso de Fernando Pérez Algaba”.

Quiénes son Maximiliano Pilepich y Nahuel Vargas

Maximiliano Pilepich y Nahuel Vargas, dos que cuentan con un pedido de detención y fueron los últimos dos que vieron con vida al empresario Fernando Pérez Algaba, tenían una deuda de 150 mil dólares con la víctima.

Cuando se presentaron como testigos, los ahora principales sospechosos aseguraron que entre los dos, le debían esa cantidad de dólares y que un porcentaje (90 mil dólares) lo habían saldado en la escribanía y que los 60 mil restantes se los entregaron en mano ese martes 18.

Ambos aseguraron que, antes de pagar la deuda, le habían prestado a Lechuga una camioneta Range Rover Evoque a modo de garantía durante algunos días y que, una vez que el monto quedó saldado, la víctima les devolvió el vehículo. Según sus testimonios, Pérez Algaba quedó solo, a pie y con la plata en un lugar bastante inhóspito.

Para el fiscal Domínguez, esto fue el principio de la planificación, que luego incluyó el hecho de haberle robado el celular a Pérez Algaba, de deshacerse de su cuerpo y mentir en sus testimoniales.

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