El duro diagnóstico que recibió la mujer que creyó tener dolor de espalda por su mala postura
Gabrielle Altoft, de 32 años, sufrió un dolor de espalda cada vez más intenso desde septiembre de 2025, que inicialmente fue desestimado por su médico de cabecera.
El malestar progresó al punto de impedirle caminar y causarle fuertes dolores, lo que la llevó a compartir su preocupación en una consulta ginecológica.
Tras análisis de sangre urgentes, recibió la devastadora noticia el 17 de diciembre: leucemia mieloide aguda (LMA), un cáncer de sangre agresivo.
Gabrielle compartió su experiencia para motivar a otras personas a insistir y buscar respuestas sobre su salud cuando hay dudas de por medio.
En el devenir de la vida cotidiana, a menudo atribuimos pequeñas molestias físicas a causas evidentes y manejables, como la postura al dormir o el cansancio acumulado. Esa primera lectura de los síntomas, tan común como tranquilizadora, nos lleva a buscar soluciones sencillas y domésticas antes de considerar escenarios más complejos que pudieran alterar nuestra rutina.
Sin embargo, hay ocasiones en las que la persistencia de un malestar, o su inusual intensidad, nos obliga a cruzar el umbral del autodiagnóstico para buscar una opinión profesional. Es en esos momentos cuando la medicina se convierte en la brújula que puede reorientar nuestra percepción sobre lo que creíamos conocer de nuestro propio cuerpo.
Qué le sucedía a la mujer que tenía un fuerte dolor de espalda y pensaba que era por la cama
-Gabrielle Altoft diagnostico
Gabrielle Altoft, una mujer de 32 años que vive en Norfolk, Inglaterra, comenzó a sentir un malestar importante allá por septiembre de 2025. Al principio, intentó aliviarlo con medicamentos comunes, pero el dolor se fue intensificando hasta que decidió ir a su médico de cabecera.
Después de algunas pruebas, el doctor le aseguró que todo estaba bien y le aconsejó visitar a un fisioterapeuta. Sin embargo, el dolor no solo persistía, sino que empeoraba con cada mes que pasaba, llegando al punto de impedirle caminar con normalidad y obligándola a encorvarse por el sufrimiento.
El 15 de diciembre, durante una consulta ginecológica de rutina, aprovechó para comentar su situación. Al día siguiente, le hicieron análisis de sangre completos y, sorprendentemente, 24 horas después la llamaron con urgencia para que fuera al centro médico. Fue allí donde recibió una noticia impactante: le diagnosticaron leucemia mieloide aguda (LMA), una forma agresiva de cáncer en la sangre. Gabrielle describió ese momento como "muy duro", especialmente al tener que disimular ante sus hijos al llegar a casa.
El 28 de diciembre, comenzó un tratamiento de quimioterapia intensiva, que según ella, requerirá al menos dos ciclos. La experiencia de haber pasado tantos meses sin un diagnóstico claro y sufriendo un dolor constante la dejó decepcionada según cuenta, por lo que decidió compartir su historia con la esperanza de animar a otros a no conformarse y buscar respuestas si sienten que algo no anda bien con su salud.