Condenaron al estafador de la morgue: fingía ser profesor y daba clases en una sandwichería en San Juan

Un empleado del Hospital Escuela Marcial Quiroga, de la provincia de San Juan, fue hallado culpable de engañar a estudiantes con una supuesta carrera de evisceración dictada en un local gastronómico. Recibió una condena de un año y seis meses de prisión condicional.

La Justicia de San Juan condenó a un empleado del hospital escuela Marcial Quiroga que se hacía pasar por profesor universitario y ofrecía una falsa tecnicatura en evisceración y morgue. La causa se inició en 2024, cuando cuatro alumnas denunciaron haber sido estafadas tras pagar durante meses las cuotas de un título inexistente. El acusado recibió una pena de un año y seis meses de prisión condicional, por lo que no irá a la cárcel.

Daniel Gustavo Algarilla de 59 años debe cumplir una condena por el delito de estafa mediante engaño a personas que buscaban capacitarse en el ámbito de la salud. El hombre en realidad era asistente en la morgue del hospital Marcial Quiroga, y se hacía pasar por profesor universitario y daba clases en una sandwichería de San Juan.

Algarilla le aseguraba a las personas estafadas oportunidades laborales en el ámbito de la Salud Pública y el Poder Judicial. Aunque la Fiscalía solicitó una condena de 4 años de prisión efectiva, finalmente recibió una pena de 1 año y 6 meses en modalidad condicional, por lo que no será encarcelado.

Estafador de San Juan

El acusado se presentaba falsamente como profesor de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO) de Mendoza y ofrecía una falsa “Tecnicatura de Evisceración y Morgue” desde 2022, cobrando cuotas de unos $30 mil mensuales sin reconocimiento oficial. Engañaba a los alumnos asegurando que la carrera estaba avalada por el Ministerio de Educación y que les daría salida laboral en Salud Pública y el Poder Judicial. Asimismo, se comprobó que dictó clases en distintos institutos y hasta utilizó restos humanos en prácticas dentro de una morgue.

Estafador morgue

El método del supuesto profesor se basaba en asistir a las clases impartidas por médicos en el hospital Marcial Quiroga, donde colaboraba aportando materiales. A partir de esas instancias oficiales, Algarilla tomaba contenidos y prácticas que luego reproducía de manera fraudulenta en su propio curso privado.