Nuevas investigaciones científicas aportaron datos sobre la muerte del Sol, lo que llevará al final de nuestro sistema solar. Entre otros detalles, los expertos formularon predicciones sobre cómo y cuándo será este desenlace.
Nuevas investigaciones científicas aportaron datos sobre la muerte del Sol, lo que llevará al final de nuestro sistema solar. Entre otros detalles, los expertos formularon predicciones sobre cómo y cuándo será este desenlace.
Las novedades fueron publicadas por el medio digital australiano Science Alert, especializado en ciencia y tecnología. Según la investigación, llevada adelante por un equipo internacional de astrónomos, nuestra estrella más cercana se transformará en una nebulosa planetaria.
Según los cálculos, el Sol tiene unos 4.600 millones de años y podría vivir unos 10.000 millones más.
En unos 5.000 millones de años, el Sol se convertirá en una gigante roja, lo que quiere decir que sus capas exteriores se expandirán hasta la órbita de Marte. En este proceso, Mercurio, Venus y la Tierra serán destruidos.
Pese a lo apocalíptico de esta afirmación, el mundo científico coincide en que la especie humana ya no existirá para ese entonces, dado que solo le quedan alrededor de mil millones de años. Esto se debe a que el paulatino aumento del brillo del sol calentará la superficie terrestre y evaporará los océanos.
Luego de su etapa de gigante roja, el Sol se convertirá en una enana blanca, para luego pasar a ser una nebulosa planetaria.
"Cuando una estrella muere, expulsa una masa de gas y polvo, conocida como su envoltura, al espacio. La envoltura puede tener hasta la mitad de la masa de la estrella", explicó el astrofísico Albert Zijlstra de la Universidad de Manchester en el Reino Unido, uno de los autores del artículo.
"Esto revela el núcleo de la estrella, que en este punto de la vida de la estrella está funcionando. Sin combustible, eventualmente se apaga y finalmente muere", añadió.
"Es solo entonces que el núcleo caliente hace que la envoltura expulsada brille intensamente durante unos 10.000 años, un breve período en astronomía. Esto es lo que hace que la nebulosa planetaria sea visible. Algunas son tan brillantes que se pueden ver desde distancias extremadamente grandes que miden decenas de millones de años luz, donde la estrella misma habría sido demasiado débil para verla", detalló el científico.
Una nebulosa planetaria es una nebulosa de emisión consistente en una envoltura brillante en expansión de plasma y gas ionizado, producto de las expulsiones de gas que realizan las estrellas gigantes rojas en los últimos momentos de sus vidas.
Deben su nombre a que cuando William Herschel descubrió las primeras a fines del siglo XVIII, tenían una apariencia similar a los planetas a través de los telescopios de la época.
Según detalla Science Alert, las nebulosas planetarias son relativamente comunes en todo el universo observable, con algunas famosas que incluyen la Nebulosa de la Hélice, la Nebulosa del Ojo de Gato, la Nebulosa del Anillo y la Nebulosa de la Burbuja.