El abuelo de Esmeralda López habló tras la aparición con vida de la menor en Córdoba y llevó alivio a la familia. Marcelo espera que se esclarezca la situación y comentó: “Gracias a Dios, al menos vamos a poder dormir tranquilos”.
Marcelo sostuvo que se trató de "un descuido que le puede pasar a cualquiera", mientras afirmó que "sola no se fue". Continúan las investigaciones en Cosquín.
El abuelo de Esmeralda López habló tras la aparición con vida de la menor en Córdoba y llevó alivio a la familia. Marcelo espera que se esclarezca la situación y comentó: “Gracias a Dios, al menos vamos a poder dormir tranquilos”.
En su testimonio, el hombre reconstruyó los momentos previos a la desaparición y apuntó a un descuido como punto de partida. Según explicó, la pequeña salió desde el patio de la casa luego de que una puerta quedara abierta mientras su abuela realizaba tareas domésticas. “Fue un descuido como le puede pasar a cualquiera”, sostuvo.
De acuerdo con su relato, la niña habría salido sola hacia el frente de la vivienda y se dirigió a una zona de arena donde solía jugar. Sin embargo, el abuelo descartó que haya podido alejarse por sus propios medios hacia el descampado cercano. “Es imposible que haya caminado sola por ahí, hay espinas por todos lados. Una criatura tan chica no puede pasar por ese lugar”, remarcó.
En ese sentido, planteó su principal hipótesis: “Para mí, alguien la alzó y se la llevó. No sé quién ni por qué, pero sola no se fue”. También señaló que por el lugar circulan habitualmente personas que van y vienen hacia barrios cercanos, aunque aclaró que no tiene sospechas concretas sobre nadie.
El hombre también destacó que la menor fue encontrada a unos 400 metros del lugar donde desapareció, lo que refuerza, según su visión, la idea de la intervención de terceros. “No entiendo cómo apareció ahí. Es lo que más me llama la atención”, dijo.
Respecto al estado de la niña, indicó que fue hallada en buenas condiciones generales, con un leve golpe en el rostro. “La vi por videollamada, estaba bien, normal. Solo tenía un raspón”, relató. Además, mencionó que la noche fue fresca, lo que incrementa las dudas sobre cómo logró pasar tantas horas fuera sin mayores consecuencias.
Otro dato que llamó la atención en la investigación es que la menor tenía la ropa colocada al revés al momento de ser encontrada. Sobre esto, el abuelo evitó sacar conclusiones: “No puedo decir nada porque no sé qué pasó”, afirmó.
Durante la búsqueda, la policía utilizó perros rastreadores que marcaron en reiteradas ocasiones el mismo sector del descampado, lo que orientó el operativo. En la zona también hay construcciones abandonadas y, según trascendió, personas que ocasionalmente transitan o permanecen allí.
El hombre también rechazó de plano cualquier sospecha sobre su familia. “No tenemos problemas con nadie, ni conflictos. Somos una familia trabajadora”, aseguró, al tiempo que agradeció la ayuda de vecinos y allegados durante las horas de desesperación.
Finalmente, describió el momento en que se enteraron de la aparición de la niña: “Empezaron a gritar que la habían encontrado y salió todo el mundo. Fue un alivio enorme”. Y cerró con emoción: “Si la hubiéramos encontrado de otra manera, no sé qué habría sido de mí. Gracias a Dios está viva”.
Las autoridades que participaron de la búsqueda aseguraron que la niña de 2 años está en “buen estado de salud”. De igual modo, permanece internada en el hospital regional.