El abogado Fernando Burlando, quien encabeza la representación de los padres de Fernando Báez Sosa en calidad de particular damnificado, anticipó en el comienzo del juicio por el asesinato del joven en 2020 en Villa Gesell que pedirá prisión perpetua para los rugbiers acusados del crimen.
El letrado sostuvo en su primera exposición en el proceso que los ocho jóvenes "acordaron y planearon" matar a Fernando y que "armaron un cerco humano para que nadie ayude a la víctima".
"Fue una ejecución. Le pegaron hasta matarlo", aseguró Burlando, y agregó que "armaron un cerco humano para que nadie ayude a la víctima".
A lo largo de las próximas cuatro semanas, el juicio buscará determinar la responsabilidad penal de Máximo Thomsen (23), Enzo Comelli (22), Matías Benicelli (23), Blas Cinalli (21), Ayrton Viollaz (23), y Luciano (21), Ciro (22) y Lucas Pertossi (23), acusados por el asesinato.
Los ocho rugbiers fueron imputados por el delito de "homicidio agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas" y "lesiones leves".
Antes del comienzo del juicio, Burlando había afirmado que "no se necesitan las declaraciones" de los ocho detenidos ya que "hay muchas pruebas que los comprometen", haciendo referencia a las filmaciones de la zona y los chats entre los acusados.
El abogado manifestó que "los imputados nunca declararon, pero no necesitamos que declaren o aclaren, porque hay mucha prueba que los compromete. La digitalización a nivel probatorio se hizo presente desde antes del asesinato de Fernando, porque está todo registrado desde el incidente dentro del local bailable".