Una nueva tragedia envuelve a Rosario: en medio de una protesta por mayor seguridad, una joven de 22 años fue asesinada a tiros luego enfrente de su hijo de cinco años. El menor y su padre, afortunadamente, resultaron ileso del ataque.
Una nueva tragedia envuelve a Rosario: en medio de una protesta por mayor seguridad, una joven de 22 años fue asesinada a tiros luego enfrente de su hijo de cinco años. El menor y su padre, afortunadamente, resultaron ileso del ataque.
Según informaron, la agresión se dio en un kiosco del noroeste de la ciudad. El padre de la familia había ingresado a un kiosco a comprar, mientras que su hijo y su pareja se quedaron afuera esperando.
En ese momento, hombres no identificados a bordo de una moto abrieron fuego al paso sin frenar. Al escuchar las detonaciones, el joven salió y encontró a su pareja tirada en la vereda herida, mientras que su hijo estaba ileso.
Médicos del servicio de emergencias público -Sies-, trasladaron a la herida primero al hospital zonal Alberdi, dónde los médicos constataron que presentaba una lesión de arma de fuego en la zona del abdomen.
Debido a la gravedad del cuadro, la mujer fue luego trasladada al hospital de Emergencias de mayor complejidad, donde murió alrededor de las 21.
De la escena del crimen, los peritos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) secuestraron cuatro vainas servidas que fueron enviadas a peritar. El caso es investigado por el fiscal de homicidios dolosos de turno en Rosario, Gastón Ávila, quien ordenó una serie de medidas que apuntan a determinar la mecánica del hecho e identificar a los tiradores.
El crimen de Brisa fue el tercero de la jornada en Rosario. Se informaron otras dos ejecuciones en distintos puntos de la ciudad: Bruno Barrios, de 18 años, fue ejecutado de un disparo en la cabeza en plena calle; en tanto, Nicolás Insaurralde tenía 25 años y se presume que fue acribillado dado que la Policía encontró alrededor de 15 vainas.