"Aquí hay dragones": una expedición al fin del mundo para reconstruir la historia de la Isla de los Estados

Una travesía científica se internó en la remota isla para seguir las huellas de antiguos marineros, naufragios y asentamientos olvidados del siglo XIX. Entre restos de barcos, objetos dispersos en la costa y pistas enterradas bajo la arena, los investigadores reconstruyen historias que permanecen ocultas en uno de los rincones más inhóspitos del Atlántico Sur.

¿Es posible viajar al fin del mundo para buscar dragones? Un equipo de investigadores argentinos realizó una campaña en la Isla de los Estados, un territorio inhóspito que guarda secretos, una conexión directa con las Islas Malvinas y el mundo. El proyecto comenzó con una idea de Roberto Ulloa, marino y excombatiente, que reunió a un grupo para viajar a través del tiempo a inicios del siglo XIX.

Bajo la metáfora de "Aquí hay dragones" o en latín " Hic sunt dracones" era una frase que se utilizaba en mapas antiguos para referirse a territorios no explorados o peligrosos en la época medieval.

Embed

En el siglo XIX el mar no era una barrera. Todo lo contrario, en el Atlántico Sur era una gran ruta para barcos de todo el mundo. "Nosotros vemos las islas separadas porque el mar nos divide, pero en el siglo XIX el mar conectaba", señaló el historiador, Sebastián Ávila, miembro de la tripulación, destacando que en aquel entonces "el barco era el medio de transporte central".

¿Por qué el interés por la Isla de los Estados? Uno de los puntos que le llamó la atención a los investigadores fue que, ante la falta de madera en las Malvinas por los fuertes vientos, Luis Vernet, el primer comandante político y militar argentino del archipiélago, estableció un aserradero en la Isla de los Estados.

La historia de la isla suele pasar desapercibida o es desconocida por muchos, pero era un elemento clave para marineros del siglo XIX. Desde fines de los años 70, arqueólogos lograron determinar que pueblos canoenses habían habitado el archipiélago, hace unos 3.000 años: "Durante 1.500 años hubo ahí pueblos canoeros que vivieron en la isla".

Durante la expedición en la Isla de los Estados utilizaron dos embarcaciones pequeñas para poder recorrer las costas, pero Ávila aseguró que no era sencillo "la isla manda: según el viento, podés o no podés entrar a ciertos lugares", trabajar en condiciones muy adversas fue un gran desafío que tuvieron que atravesar durante la campaña.

Aquí hay dragones 4
Cementerio en la Isla de los Estados.

Cementerio en la Isla de los Estados.

¿Qué descubrieron en la Isla de los Estados?

El historiador contó que mientras recorrían, encontraron un fierro de dos metros doblado, que comparando con imágenes de la época, se dieron cuenta de que en realidad ese fierro era un pescante, una herramienta que servía para levantar los barcos, y que cuando había mucha marea, no se golpearan contra las rocas.

Además, en la playa de San Juan de Salvamento encontraron cientos de suelas de zapatos, suelas de los marineros, las personas que viajaban en los barcos: "Eso quiere decir que evidentemente tenían algún problema con las suelas. Las iban cambiando, se rompían". "La arqueología tiene esto interesante que permite ir viendo qué comían, cómo se vestían, qué problemática tenían", añadió.

La Isla de los Estados cuenta con un faro llamado San Juan de Salvamento, popularmente conocido por ser la inspiración de Julio Verne en su historia El Faro del Fin del Mundo. Su construcción en 1884 fue realizada con el objetivo de evitar naufragios, ya que la zona era complicada para navegar y regularmente muchos barcos terminaban destruidos.

Embed

En la isla también existió una cárcel: primero construida cerca del faro, en San Juan de Salvamento, luego trasladada a Puerto Cook y, finalmente establecida en Ushuaia, conocida como "La cárcel del fin del mundo", creada con la misma estructura. "Los fueron trasladando por motivos humanitarios", contó Sebastián y agregó "es una historia de mucho sufrimiento, mucho padecimiento".

"La arqueología tiene un poco esto de que repone la experiencia de los sectores populares", afirmó Sebastián, ya que muchas veces quienes escriben las historias son las elites, "sabemos de los de los que trabajaron por los que no trabajaron".

Ciencia y soberanía en el Atlántico Sur

"La experiencia humana fue muy vasta en la Isla de los Estados", reflexionó Ávila. Toda la zona del Atlántico Sur, en términos geopolíticos está en el centro del tablero: "Si no reconocemos una conexión con estos territorios están a la deriva".

En la expedición confluyeron diferentes equipos, tanto públicos como privados desde la Armada, el Centro Naval, la Sociedad Militar de Seguro de Vida, el Centro Austral de Investigaciones Científicas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas: "Nuestra intención es seguir produciendo y hasta producir cada vez más para poder demostrar que aún con estos salarios podemos tener resultados muy importantes de alcance nacional".

Aquí hay dragones imagen 2
Parte del equipo de la campaña

Parte del equipo de la campaña "Aquí hay dragones".

Uno de los principales objetivos de la campaña fue ubicar un naufragio en la zona de Bahía Franklin, que durante mucho tiempo esos restos se interpretaron como un naufragio del Comandante Luis Piedrabuena, una figura clave que defendió soberanía de la Argentina sobre la Patagonia Austral.

"Pudimos trabajar en condiciones muy difíciles porque está bajo la arena", contó Ávila, en los restos del naufragio, llamado también como pecio sino que también "encontramos un sitio que probablemente haya sido el campamento de náufragos de la gente, sea o no sea de Piedrabuena".

"Es un hito de la historia de la isla", remarcó el historiador, ya que aquellas personas que naufragaron lograron construir una embarcación nueva con los restos que quedaron en la costa. Todavía falta trabajo para determinar de quién era el barco, pero "ya estamos hablando de digamos evidencias materiales mucho más contundentes que lo que pueda contar un libro de historia". "Es ir asentando hitos tanto para el sistema científico como para la soberanía", añadió.

Aquí hay dragones imagen 3
Los investigadores todavía tienen mucho material recuperado para analizar y estudiar.

Los investigadores todavía tienen mucho material recuperado para analizar y estudiar.

¿Cómo encontraron este campamento? Primero los investigadores conocían fuentes escritas donde mencionaban este campamento, donde los náufragos sobrevivieron tres o cuatro meses.

"Estos sitios tiene como un río y barrancas, relevamos la barranca más próxima al naufragio y en un momento empezaron a aparecer muchos materiales en superficie, que ya nos habían indicado la gente del CADIC: botellas de vidrio, metales, cuentas como de collar, pedazos de loza, material muy diagnóstico del siglo XIX", describió Sebastián.

Además, aparecieron unas chapas acanaladas, entre dos capas de tierra. "Fue un campamento que logró fabricar una nueva embarcación. Aparecieron dos materiales del tipo náutico: un prisma de vidrio que iba en el barco, la luz que ingresara de manera natural hacía que se reparta de manera más óptima dentro de la embarcación", sentenció.

TEMAS RELACIONADOS