Hace dos años, circuló en los medios el video en que aparece Sergio Raúl Sarria apuñalando 37 veces a su expareja y madre de su hija, Adriana Débora Barrionuevo, en una pizzería en Núñez y conmocionó al país. Finalmente, la Justicia lo sentenció a 10 años de cárcel por intento de femicidio agravado por ensañamiento.
"Le salió baratísimo. Él va a perder 10 años, pero mi calidad de vida es para siempre", apuntó la víctima a Clarín y lamentó: "El estrés postraumático es muy difícil de sobrellevar. No duermo de noche desde hace dos años".
Los jueces Gustavo Javier Alterini, Gabriel Eduardo Vega y Alejandro Noceti Achával, del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°7 de la Ciudad de Buenos Aires, reconocieron que el objetivo de Sarria era "causarle la muerte" a su expareja, pero destacaron en el fallo que el imputado "se mostró muy conmovido por lo ocurrido" y resaltaron su pedido de disculpas a la mujer que intentó matar y a la hija de ambos.
"Sarria durante la audiencia se mostró muy conmovido por lo ocurrido; tanto es así que no sólo ofreció sus sinceras disculpas a la víctima sino también a su propia hija por haberle causado un daño a su madre y haber destruido lo poco que subsistía de aquella familia que supieron conformar", escribieron y firmaron en la sentencia.
Asimismo, los jueces valoraron que Sarria había estudiado y señalaron que el intento de femicidio "no pasó desapercibido para el imputado" porque intentó quitarse la vida al grito de "mi hija no me quiere, me voy a matar".
"Se trata de un hombre instruido, que cuenta con la contención de su núcleo familiar primario y con hábitos laborales y que el suceso que lo ha traído a este proceso no pasó desapercibido para el imputado; tanto es así que al dimensionar la gravedad de lo ocurrido intentó quitarse su propia vida", consideraron los magistrados.
Según el observatorio Ahora que sí nos ven, desde enero hasta abril de este año, 11 femicidas se suicidaron tras agredir a su víctima y otros cinco lo intentaron, pero fallaron. En el mismo periodo, registraron 80 femicidios.
Cuántos años de cárcel habían pedido la Fiscalía y la defensa
Según fiscal había pedido 12 años de prisión y argumentó que la agravante de "ensañamiento", el sufrimiento innecesario causado por la multiplicidad y ubicación de las lesiones, estaba más que acreditada.
Mientras que la defensora pública, Laura Isabel Ayala, había solicitado el mínimo de la escala penal, que son 10 años de prisión para este delito, ya que su representado había admitido su culpabilidad y se había disculpado en el juicio. Los jueces coincidieron con la abogada y concedieron este pedido.