Durante la madrugada del 1º de enero de 2022 se realizaron 2.947 controles de alcoholemia en varios puntos de la Ciudad de Buenos Aires, de los cuales 39 (el 1.3%) arrojaron resultado positivo. A partir de eso, los conductores dieron insólitas explicaciones y excusas.
Un señor festejó el Año Nuevo bebiendo, pero pensó que ya había pasado el tiempo suficiente para que le bajara la cantidad de alcohol en sangre y por tal motivo se subió a su vehículo para regresar a su casa. "No tengo el cálculo de lo que tomé, pero hace dos horas que dejé de tomar”, argumentó el hombre, a quien el control de alcoholemia le dio 0.89. Al ver el resultado en el alcoholímetro el conductor exclamó: “¡Uh, un montón!”.
Como en todos los casos en que el resultado del control de alcoholemia es positivo, se le retuvo la licencia y se le otorgó una provisoria por 3 días, y el vehículo fue remitido y trasladado a una playa de acarreo.
CONTROLES DE ALCOHOLEMIA EN AÑO NUEVO
También ocurrió que un chofer de una aplicación de viajes salió a trabajar sin tener licencia de conducir, ya que es extranjero y la está tramitando. Cuando los agentes de tránsito le preguntaron con qué licencia estaba trabajando, el conductor balbuceó y no supo qué responder.
Pero no solo manejaba sin licencia sino que también lo hacía con un 0.60 de alcohol en sangre, cuando la tolerancia de alcohol para choferes profesionales es cero.
Otro que quedó a mitad de camino fue un enamorado que iba en busca de su novia para festejar juntos la llegada de 2022, de San Isidro a Palermo. El control de alcoholemia le dio un valor mayor al permitido: 0.78. El joven admitió que había tomado vino pero que se sentía apto para manejar.
En la Ciudad de Buenos Aires uno de cada cinco incidentes de tránsito está relacionado con el consumo de alcohol.
El operativo estuvo a cargo del Cuerpo de Agentes de Tránsito de la Secretaría de Transporte y Obras Públicas de la Ciudad.