Cerca del 1,3% de los conductores dieron positivo de alcoholemia en la madrugada de los festejos por Año Nuevo en la Ciudad de Buenos Aires, de un total de 2.941 controles realizados hasta las 11 de la mañana del sábado, un porcentaje que es menor si se lo compara con el del año pasado, informó la Secretaría de Transporte porteña.
Según el reporte de esa área, unos 39 conductores, lo que representa el 1,3 %, dieron positivo de alcoholemia de un total de 2.941 controles realizados entre la madrugada y la mañana del sábado feriado por Año Nuevo. Mientras que, durante la Nochebuena, la positividad fue del 1%.
"El año pasado hemos tenido el 5 y el 3% en las fiestas, lo cual es bastante positivo el resultado de este año, porque la gente está tomando conciencia de que si la maneja no hay que tomar alcohol", apuntó el jefe del operativo de alcoholemia, Matias Zugasti.
El procedimiento formal, si el conductor da positivo, es que se avisa al fiscal de la Ciudad de Buenos Aires y el vehículo es remitido a la playa de tránsito, al mismo tiempo que se le retira el registro al infractor.
"Se le otorga otro permiso provisorio para conducir por tres días y la personas tiene que subsanar la contravención, donde debe abonar $4 mil por el acarreo y para retirar el vehículo", apuntó Zugasti, quien agregó que la recomendación sigue siendo: "Si uno maneja, no consuma alcohol".
El jefe del operativo aclaró en diálogo con TN que cuando los conductores dan un dosaje menor al permitido actualmente en la Ciudad, 0,50 miligramos por litro, "concientizamos y recomendamos que no manejen, porque en unas horas puede dar por arriba de ese valor".
En tanto, el dosaje más alto de alcoholemia detectado en Año Nuevo fue 1,55 miligramos de alcohol por litro y en Navidad fue superior a 2 mg/l.