La licenciada en psicología Maritchu Seitún se refirió a la adicción de los más chicos a las pantallas y apuntó a la responsabilidad de los grandes en esta relación compleja con los celulares: "Los primeros que tenemos que aprender a 'desadictizarnos' somos los grandes".
En el programa Right Now en C5N, con la conducción de Julieta Camaño, la profesional que se especializa en orientación de padres, destacó que "los chicos nos miran a nosotros como nos seducen los teléfonos y además hay que aprender a prestarles atención".
Detalló que la tarea de los tutores con sus hijos es complicada y aseguró que el trabajo de los padres es hacer "que los hijos lleguen con una relación no adictiva a las pantallas cuando crecen". Esto será posible si los más chicos vuelven a jugar, dibujar y empiezan a aburrirse. Enfatizó sobre la actividad de las infancias: "La doble escolaridad es un montón" .
La investigadora aclaró que deben aprender a regular el uso de los dispositivos, a parar, porque es una herramienta que van a usar y no se los puede aislar de eso: "La motivación para regularlos debe ser interna del chico". En este punto aportó que los castigos no funcionan y que "debiéramos decir que hasta que termines la tarea y te bañes no vas a usarlo".
Además, Seitún destacó sobre la palabra "crianza respetuosa" que es engañosa: "Respetarlos es respetar su enojo, implica tener firmeza. Los adultos tenemos que ocuparnos de tomar las decisiones que ellos no pueden tomar".
Seitún reflexionó sobre el mundo adolescente actual: "Los chicos están inseguros y asustados. Los adolescentes están acompañados a través de sus celulares pero en realidad están solos". Aconsejó acompañarlos desde el lugar de los padres, no como sus pares, sino actuar con ellos con ejemplos y firmeza.