A un mes de la violación grupal que sufrió en las inmediaciones de la Plaza Serrano en el barrio porteño de Palermo, la joven aún no pudo rehacer su vida: no volvió a trabajar ni a estudiar como lo hacía habitualmente, e inició un tratamiento psicológico para intentar superar el "cuadro postraumático" que le generó todo.
Su abogado, Hugo Figueroa, contó que la joven de 20 años está asistencia psicológica y médica permanente. Por el momento, la chica está de licencia en la empresa de desarrollo de software en la que se desempeñaba. "Intentará retomar cuando ella y los profesionales que la asisten consideren que está en condiciones", precisó.
El letrado explicó que "a nivel médico, la chica sigue tratándose con los profesionales del Hospital Rivadavia que la asistieron en un primer momento, mientras que ya está yendo a un psicólogo particular".
La única vez que tuvo que volver a una dependencia judicial fue al Cuerpo Médico Forense (CMF), donde se le realizó para la causa una pericia psicológica.
Ese peritaje, realizado en el Departamento de Psicología del CMF y al que tuvo acceso Télam, detectó en su personalidad "rasgos histero-fóbicos", una "ansiedad de corte depresivo" y "vivencias de culpa y sometimiento".
"Si bien el material psicológico no presenta indicadores de riesgo cierto e inminente para sí o terceros, dado el impacto psíquico observado es necesario que continúe en tratamiento en salud mental de forma regular e intensiva", recomendó el informe remitido al juzgado.
Mientras los seis imputados serán trasladados para cumplir su prisión preventiva. Ángel Pascual Ramos, Lautaro Dante Ciongo Pasotti, Franco Jesús Lykan, Ignacio Retondo y Thomas Fabián Domínguez irán Marcos Paz. Y Steven Alexis Cuzzoni a una unidad de jóvenes.
Los seis serán sometidos a peritajes psicológicos, y en los últimos días se les extrajo una nueva muestra de sangre, esta vez para obtener los perfiles genéticos indubitables de cada uno para, y de esa manera poder cotejar sus ADN con los hallados en diversas muestras recolectadas para la causa como evidencia.
En primer término, sus patrones genéticos serán comparados con los que se encuentren en los hisopados y en la ropa interior de la víctima. También se compararán sus ADN con el de dos muestras de semen halladas dentro del automóvil donde se produjo la violación y con otras 16 recolectadas en las ropas de los propios imputados.