En Infama tuvo un fuerte cruce con David Kavlin, quien le dijo que sus dichos habían afectado a todos los inmigrantes y no sólo a la comunidad paraguaya. Zulma pidió no discutir, pero él ida y vuelta siguió y ella prefirió cortarlo de una. ¿Cómo? Levantándose del móvil.
"Soy una señora de 63 años, él es un hipócrita que lo único que quiere es quedar bien. Como periodista se le debería caer la cara de vergüenza. Los quiero, pero no quiero quedarme. Me piden un auto, si son tan amables y creen que me lo merezco. Rodrigo (Lussich) permite eso, y él sabe lo de Paraguay, que nos rodearon e insultaron. Rodrigo es un colega, gran actor y fuie testigo de lo que pasó. No se metan conmigo. Que ese señor me diga lo que tengo que pensar, decir y hacer, yo que tengo los medios para sobrevivir. No me banco tanta pelotu...", lanzó casi a los gritos.
Lussich defendió su modo de conducir. "Yo permito que cualquier colaborador columnista le haga una pregunta. Es una mujer inteligente para refutar lo que dice David. Yo permito que los dos puedan expresarse, es sano y hace al intercambio de ideas. Lo lamento si se va mal porque la quiero", le respondió, pero sin poder hablar con ella.
"Ella tuvo palabras desacertadas contra los paraguayos pero todo el mundo quedó mal, yo soy hijo de un boliviano y allá ven mucho América y también los afectó", opinó, finalmente, Kavlin.