La cuota de emoción estuvo a cargo de su hermano Thiago, que entró a la pista tras el baile con un enorme oso y una tarjeta de parte de toda su familia. En el estudio estaba su papá Alejandro Pucheta y su abuela. Nazarena, sin embargo, decidió quedarse en la casa para no opacarla. Aunque le dedicó su apoyo en Twitter.