Martina Stoessel creció frente a cámara. Hija del productor Alejandro Stoessel y de Mariana Muzlera, Tini nació rodeada de arte, luces y guiones. Su infancia transcurrió entre estudios de televisión, y ese entorno creativo moldeó su sensibilidad artística y su disciplina. Antes de cumplir 15 años, ya tenía un fenómeno global con nombre propio: Violetta, la serie de Disney que marcó a una generación de adolescentes en América Latina y Europa.
Pero lejos de quedarse en el personaje que la hizo famosa, Tini decidió romper el molde. Al igual que lo hizo Miley Cyrus con Hannah Montana, eligió dejar atrás a Violetta para convertirse en una artista pop dispuesta a construir su propia identidad. Su debut discográfico TINI (Got Me Started) (2016) mezcló pop y dance latino, y marcó el inicio de esa transición hacia un sonido más adulto y personal. El Got Me Started Tour fue su primer salto internacional y el punto de partida de su carrera global.
Con Quiero Volver (2018) y Tini Tini Tini (2020), consolidó un estilo que fusiona el pop con los ritmos urbanos. De esas etapas salieron himnos de una nueva generación como Fresa, 22 y Oye, donde combinó vulnerabilidad y energía bailable. En sus colaboraciones con Sebastián Yatra, Karol G, Alejandro Sanz, Mau & Ricky o Greeicy, Tini empezó a redefinir el pop latino desde una mirada femenina y emocional.
Uno de sus tantos hitos fue Miénteme, junto a María Becerra. La canción rompió récords de reproducciones, entró al Top Global de Spotify y marcó un antes y un después en la visibilidad del pop urbano argentino. Más tarde, repitió la fórmula con Emilia en La Original, consolidando un fenómeno que ya tiene nombre: el “efecto Tini”. Desde su lugar de estrella, impulsó la carrera de toda una nueva camada de artistas femeninas que crecieron bajo su influencia.
La pandemia y su separación de Sebastián Yatra marcaron una pausa emocional que se tradujo en Cupido (2023), un álbum confesional donde el amor, la vulnerabilidad y el deseo se transformaron en canciones. Ese disco la coronó como referente del pop latino y la posicionó entre las artistas argentinas más escuchadas del mundo.
En 2022, Tini fue invitada por Coldplay a cantar junto a ellos en River Plate, durante su serie de diez shows. Chris Martin se enamoró de su voz y más tarde la convocó para participar en We Pray, un gesto que selló su validación internacional. Tini ya no era solo una figura local: era una artista pop con proyección global.
Tras una etapa de sobreexposición mediática, en 2024 Tini eligió el silencio. Habló por primera vez de su salud mental, se rapó el pelo y borró sus redes sociales. Con un mechón de pelo dio inicio a su etapa más introspectiva: una obra visual y emocional que mostró su costado más humano y alejado del brillo.
Y entonces llegó FUTTTURA. Más que un show, un statement. Un festival propio en Tecnópolis con tres escenarios, una puesta inmersiva y un recorrido por todas sus eras artísticas. En FUTTTURA, Tini propone una experiencia sensorial, estética y conceptual que fusiona su pasado, presente y lo que vendrá.
Porque FUTTTURA no marca el final de una era, sino el comienzo de una nueva.