El exfutbolista sigue en Roma y este martes dio dos entrevistas en donde habló de su adicción a las drogas y cómo influyó en su carrera.
"Tengo 53 años, pero es como si tuviese 78. Vamos a decirlo, la vida mía no fue normal. ¿53 años? Yo viví 80", reconoció Diego en diálogo con Fabricio Oberto para su programa de TyC Sports.
"Yo tenía claro que la pelota era una sola. Cuando me la daban a mí, ahí había quilombo. Lo voy a creer hasta mi último suspiro. Estamos bendecidos por el barba. Gracias a Dios, le pudimos dar a la gente sonrisas y alegría. Y yo les di ventaja, con mi enfermedad les di ventaja. ¿Sabés qué jugador hubiese sido si no hubiese tomado droga? ¿Sabés que jugador hubiese sido? Un jugador de la puta madre", aseguró.