Durante su paso por la televisión nacional en el ciclo La Noche de Mirtha, la cantante Gladys "La Bomba Tucumana" dejó a todos boquiabiertos al anunciar su firme deseo de abandonar la música para volcarse de lleno a la actividad política en su provincia natal.
La artista tropical explicó que, aunque ya tuvo incursiones previas, ahora siente la madurez y la preparación necesaria: "Estuve en política, pero sabía que no iba a poder dedicarme por completo y hoy sí siento que estoy preparada", aseguró con contundencia frente a la audiencia.
Con un fuerte enfoque en el costado social y humano de la función pública, la intérprete remarcó su perfil terrenal: "Me gusta mucho la parte social, estar más cerca de la gente y, yo vivo una realidad totalmente diferente a algunos políticos que están acomodados, yo vivo en el mundo real de la vida".
En cuanto a su futuro profesional, Gladys aclaró que su compromiso implicaría un punto final rotundo en los escenarios: "Si yo me meto de lleno, sería en mi provincia, obviamente en Tucumán lo haría y obviamente dejaría la música, me retiraría para devolverle a la gente y para estar cerca de la gente".
Su testimonio generó un amplio eco mediático en la televisión y las redes sociales, posicionándola como una de las figuras más comentadas de la semana por su genuina intención de representar a los ciudadanos de a pie.
La crisis del negocio de La Bomba Tucumana
Además de sus aspiraciones políticas, la cantante expuso en el programa la profunda crisis económica que golpea a los comerciantes, revelando que evalúa el cierre de su local de empanadas: "Ya estoy viendo si voy a cerrar o voy a continuar. Me va excelente, pero los gastos que tengo para mantener mi local directamente no coindicen con el ingreso".
Describiendo un panorama de persianas bajas y pérdida de poder adquisitivo, la artista cuestionó la desconexión oficial con la calle: "La inflación está bajando... No, yo no la noto. La semana pasada, compré una bolsa de cebollas para mi local. Me costó 17 mil pesos el viernes, y el lunes me costó 28".
Visiblemente preocupada por los costos fijos, la referente tropical profundizó en la dificultad insostenible para mantener un comercio: "¿Cómo es entonces que baja la inflación? ¿Dónde la notan? Yo no la noto yo... ¿Cómo pago un alquiler si le pongo a un empleado mío un millón de pesos?".
La cantante también expuso el drama social cotidiano para acceder a la alimentación básica: "La gente que tiene plata nada más compra carne para comer una milanesa, ¿entendés? O sea, hablamos difícil", sentenció al criticar el tecnicismo de los discursos de la dirigencia.