- Debutó muy joven y fue considerado una de las grandes promesas de Independiente.
- Fue campeón mundial Sub 20 con la Selección y tuvo un papel destacado.
- Una grave lesión frenó su crecimiento cuando atravesaba un gran momento.
- Tras retirarse, encontró una nueva forma de seguir ligado al fútbol desde otro lugar.
A mediados de los 90, Francisco "Panchito" Guerrero apareció como una de las grandes promesas de Independiente y del fútbol argentino. Con apenas 17 años debutó en Primera y rápidamente empezó a llamar la atención por su habilidad y velocidad. Su nombre también ganó peso en las juveniles de la Selección, donde integró una camada que dejó huella.
Su gran momento llegó en el Mundial Sub 20 de Qatar 1995, dirigido por José Pekerman. Guerrero, siendo incluso menor que varios de sus compañeros, tuvo un papel importante en el equipo que se consagró campeón. En la final contra Brasil se la picó al arquero y sentenció el triunfo argentino por 2-0. Tras ese momento, se instaló como uno de los nombres a seguir.
De vuelta en Independiente, continuó sumando minutos y protagonismo bajo la conducción de César Luis Menotti. En el Apertura 1996 convirtió un recordado gol en la Bombonera ante un Boca dirigido por Carlos Bilardo, en uno de esos partidos que trascendieron lo futbolístico. Sin embargo, cuando parecía encaminado a consolidarse, una lesión en la rodilla cambió el rumbo de su carrera.
Qué fue de la vida de "Panchito" Guerrero
El problema físico apareció en 1998, cuando Guerrero atravesaba otro buen momento con la Selección juvenil y había sido goleador del Torneo Esperanzas de Toulon. La recuperación fue complicada y, según reconoció años después, nunca volvió a sentirse el mismo jugador. "Me costó mucho volver a jugar y recuperar el nivel que había demostrado", contó al recordar aquella etapa.
A fines del 2000, con 23 años y cada vez más relegado en Independiente, decidió buscar una nueva oportunidad en Europa. Se instaló en Suiza y pasó por clubes como Zúrich, Basilea, Yellow Juventus y Aarau, además de tener breves experiencias en Estudiantes y Huracán de Tres Arroyos. Fueron años alejados de los grandes escenarios, muy distintos a los que había imaginado cuando comenzaba a destacarse.
Se recibió de entrenador y tras un primer paso en España, actualmente pertenece al CT de Patricio Graff en Audax Italiano.
Zonales
Su carrera como futbolista terminó en 2012, en el fútbol de Chipre, cuando tenía 35 años. Después se radicó en España, realizó el curso de entrenador y comenzó a trabajar con juveniles en Alicante. Con el tiempo, encontró una nueva forma de seguir ligado al fútbol y actualmente se desempeña como ayudante de campo de Patricio Graff en Audax Italiano de Chile. Así, aquel delantero que alguna vez fue señalado como una futura figura terminó construyendo su camino desde otro lugar dentro del deporte.