Rodeado de sus afectos, los restos de Gerardo Rozín fueron despedidos por familiares y amigos en el velatorio que tuvo lugar en el barrio porteño de Boedo y en el entierro en el Cementerio Israelita de Rosario. Sin embargo, en las ceremonias hubo una ausencia que sorprendió a muchos, la de su hija Elena, de 11 años. ¿Qué fue lo que pasó? Su abuelo, Julio Bárbaro, explicó los motivos.

