La artista documentó en redes sociales todo el proceso de modificación capilar que incluyó decoloración, tintura rojiza y colocación de extensiones.
El cambio de imagen estuvo directamente vinculado al lanzamiento de su canción “La Vara está Baja”, estrenada junto a un videoclip.
La letra y los posteos asociados al tema incluyeron indirectas hacia Luciano Castro y referencias a situaciones personales pasadas.
Vigna acompañó el estreno con mensajes de autocrítica, aprendizaje emocional y empoderamiento personal.
El comienzo del año encontró a Flor Vigna atravesando una etapa de transformación estética profunda que se convirtió en el eje de su renovación personal y profesional. Luego de un 2025 de alta exposición, la artista decidió dar un giro visible a su imagen, utilizando el cambio de look como una forma de marcar el cierre de un ciclo y el inicio de otro. La modificación no fue un detalle menor, sino una decisión consciente que buscó representar una nueva versión de sí misma.
A través de sus redes sociales, Flor Vigna mostró todo el proceso que implicó la renovación de su cabello, que incluyó decoloración, tintura en tonos rojizos intensos y la incorporación de extensiones para potenciar el impacto visual. El registro de cada etapa permitió ver cómo la transformación fue gradual y planificada, pensada especialmente para acompañar la estética de su nuevo videoclip “La Vara está Baja”. De este modo, la imagen personal y el lanzamiento musical quedaron completamente integrados.
El resultado final tuvo una respuesta inmediata por parte de su comunidad digital. La nueva cabellera rojiza fue interpretada como un símbolo de confianza personal, fuerza y reinvención emocional, reforzando la idea de que no se trató solo de un cambio estético, sino de una declaración de identidad. Así, la transformación de Flor Vigna se consolidó como una manifestación visual de una etapa de crecimiento, determinación y renovación integral.
Flor Vigna nuevo look
El nuevo color rojizo y las extensiones marcaron una etapa de renovación estética ligada a su último lanzamiento musical.
@florivigna
El picante comentario de Flor Vigna contra Luciano Castro
El estreno del videoclip de “La Vara está Baja” acompañó el cambio de imagen y sumó un fuerte contenido simbólico. En sus redes sociales, Flor Vigna dejó entrever que la canción y su estética estaban atravesadas por experiencias personales pasadas, en especial por lo vivido junto a Luciano Castro. El material audiovisual funcionó como una forma de resignificar situaciones que habían tenido alta exposición mediática, utilizando la música como canal de respuesta y expresión emocional.
En ese marco, uno de sus comentarios más contundentes fue cuando escribió “Yo reflexionando cómo perdí tanto tiempo con un cacas”, una frase que sintetizó su postura frente a la relación terminada y que fue interpretada como una indirecta directa hacia el actor. Con ese mensaje, la artista marcó distancia de su pasado sentimental y dejó en claro que el proceso actual estaba ligado a una revisión crítica de sus decisiones afectivas.
Además, Flor expuso que durante la relación existieron mecanismos de manipulación emocional. Contó que, cuando intentaba ponerle un punto final al vínculo, recibía expresiones que la condicionaban desde la culpa y el miedo, lo que dificultaba la posibilidad de cortar definitivamente. También sostuvo que no se trató de una experiencia aislada, sino de una conducta que habría afectado a otras parejas, reforzando la gravedad de lo vivido.
Luciano Castro Flor Vigna
El videoclip de “La Vara está Baja” funcionó como escenario para expresar críticas y aprendizajes sobre vínculos pasados.
Estas declaraciones se dieron en paralelo a una entrevista de Castro en Intrusos (América), donde reconoció sus infidelidades y admitió que tenía patrones de comportamiento que debía mejorar. En ese contexto, Flor completó su postura con mensajes sobre el impacto de la traición en la confianza personal y en la manera de vincularse.
Así, el cambio de imagen y el lanzamiento musical quedaron asociados a un proceso de sanación personal, empoderamiento emocional y redefinición de límites afectivos, donde la estética y la música se transformaron en herramientas de reconstrucción.