Murió la esposa de Carlos Monti tras una larga lucha contra una dura enfermedad

Silvia Liceaga había sido diagnosticada hace seis años de leucemia y había sido trasplantada de médula.

Tras una larga batalla contra la leucemia, murió la esposa del periodista Carlos Monti, Silvia Liceaga, que había sido diagnosticada hace seis años.

La noticia fue confirmada en las últimas horas a través de un comunicado emitido por la Asociación de Periodistas de la Televisión y la Radiofonía Argentinas (APTRA), entidad de la que el periodista es socio y fue directivo.

“A todos los socios. Lamentamos comunicar el fallecimiento de Silvia Liceaga, esposa del querido socio y exdirectivo, Carlos Monti y madre de la socia, Milagros Monti. Hace seis años, tras haberse diagnosticado leucemia, había sido intervenida con un trasplante de médula. En los últimos tiempos permaneció en internación domiciliaria”, comenzó anunciando la entidad.

Y agregó: “La Comisión Directiva acompaña el dolor de Carlos Monti y sus familiares, y eleva una oración por la memoria de su esposa”.

Carlos Monti esposa

Liceaga, casada con el periodista desde 1981 y tiene tres hijos en común, luchó contra el cáncer desde 2016 y desde aquel entonces se enfrentó a diferentes procedimientos. Pese a ello, en el último tiempo su estado de salud comenzó a complicarse, razón por la cual transitó unos meses de internación domiciliaria, en donde estuvo acompañada de su familia.

El adiós final es este domingo desde las 12.30 en el Parque Memorial de Pilar, lugar elegido para que descansen sus restos.

El día que Carlos Monti habló de la enfermedad de su esposa

En mayo de este año, el periodista Carlos Monti habló por primera vez del duro momento que estaba atravesando con su familia debido la enfermedad que padecía su esposa, Silvia.

Hace 6 años que trasplantaron de médula a mi mujer porque tenía leucemia. Previo al trasplante le barren la médula a través de la quimioterapia, que fue la más fuerte de todo. El proceso era doloroso por la quimio. A ella le descubren la leucemia en noviembre y la trasplantan en marzo”, recordó en “Desayuno Americano” (América TV).

Al mismo tiempo, contó que su esposa recibió el trasplante de médula de su propio hermano, compatible ciento por ciento. “Al principio todo funcionó bien, pero a partir de los 40, 50 días del trasplante se le despertó el injerto contra huésped”, sostuvo Carlos y agregó: “¿Qué quiere decir esto? La médula de mi cuñado no se reconoce en el organismo de Silvia. Entonces, ataca cualquier órgano. Esto obliga a un tratamiento, que en el caso de ella es crónico”.

Desde ese entonces su esposa transitaba internación domiciliaria y siguiendo una serie de tratamientos y cuidados, y que tres veces por semana concurría a Fundaleu a hacerse un tratamiento en el que le licúan la sangre para limpiársela y le brindan medicamentos. “Nos cambió la vida a todos”, reconoció con dolor.

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