Malandro es uno de los pioneros del rap y trap en la Argentina. Fue uno de los primeros artistas que se formó en el hip hop en un momento en el que el género era considerado underground, pero él ya se había enamorado de la música mucho antes.
El pionero del rap y trap en Argentina recibió a C5N para hablar de la evolución del género en el país.
Malandro es uno de los pioneros del rap y trap en la Argentina. Fue uno de los primeros artistas que se formó en el hip hop en un momento en el que el género era considerado underground, pero él ya se había enamorado de la música mucho antes.
"La música llegó a mi casa por mi mamá. Ella ponía vinilos después de comer y me los hacía escuchar. Recuerdo un disco de León Gieco, los vinilos de Spinetta y Sui Generis. Ahí me di cuenta lo que me gustaba y a fines del 99 conocí el rap por medio de las películas que daban en la trasnoche en canales de aire. Eran sobre los barrios marginales de Estados Unidos, ahí dije '¡fa! es lo mismo que mi barrio pero con otra música'", recuerda Malandro, hoy de 34 años.
"Era como la cumbia villera de acá, pero con otro sonido. Cuando me juntaba con los pibes íbamos al boliche de cumbia, full Tropitango, pero logré evangelizar mucha gente del barrio. Les mostraba la cultura, les decía que estaba re buena e iban entrando", comenta durante una entrevista con C5N.
El problema, en ese entonces, era poder escuchar hip hop porque casi no circulaba el material. "Había muy poca información. En 2003 llegó el internet acá, YouTube en 2005 y no había de dónde sacar la música. Quizás alguien viajaba a Europa o Estados Unidos y vendía acá el contenido, la copia de un CD por ejemplo. Si ibas a un evento siempre había alguien vendiendo un compilado de rap español, yankee o boricua. Hoy en día hay recitales, antes eran jams", detalla.
Luego explica que "el hip hop tiene cuatro elementos: breaking(los que bailan), el MC (el que canta), el graffiti y el dj. En la jam había una mezcla de todo, competencias en cada área. Era una comunión y un encuentro entre los raperos del momento, y no había muchos. Ahora en la escuela los chicos no juegan a las bolitas, tiran freestyle. El rap se reinstaló mal. En 2003 soñaba con que pasen los coches escuchando rap y ahora sí pasa".
"Empecé componiendo y en 2004 arranqué con el freestyle, ya en 2008 lo puse en pausa para seguir mi carrera musical. Me parece que hice bien. El freestyle nunca se abandona, yo improviso todo el tiempo. Vos me ponés un instrumental y yo no puedo no rapear. Una vez freestyler, siempre freestyler. Es más, no confío en un rapero que no haga freestyle. Te hago un paralelismo con el fútbol: no hacer freestyle es como no haber pasado por el potrero. El rapero que se consagró y no hace free no pasó por la jam, sino que tuvo un contacto que lo llevó directo al club", sentencia el artista.
Ante la pregunta de cuándo fue que el género logró instalarse como mainstream en Argentina, Malandro responde: "Eso fue en 2018 cuando explota la camada de Duki y Khea. Creo que se dio por la evolución y la madurez del género. En 2003 la gente del rock nos veía como unos pendejos, pero en la actualidad tenés productores que tienen su estudio dedicado al rap. Antes grabábamos en un estudio de punk, por ejemplo, y el tipo no tenía ni idea de lo que tenía que hacer. Ahora conocen de programas, mezclas, mastering, ya no dependemos de nadie. La movida tiene ya 20 años, ya maduró y se instaló".
Malandro está convencido que el movimiento hip hop ahora es parte de la Argentina: "Nuestro país siempre había sido un país oyente, no teníamos referentes, solo escuchábamos artistas de afuera. Hoy el mundo pone el ojo en Argentina, es una locura. Lo que está lindo ahora es que todos los raperos nos tiramos la mejor. Al haber madurado se acabó eso del beef. Casi todos los pibes del rap vienen de abajo, y los que no te tiran buena onda, te abre las puertas de su casa o te invita a hacer una canción".
Si bien existe un beef implícito entre los raperos y traperos, Malandro se sirve de ambos géneros para hacer música y explica: "El trap empieza a explotar afuera a mediados de 2012 y acá llega en 2016, antes todo era under, éramos muy pocos los que estaban interesados en el género. Saqué un video que llegó a las 400 mil reproducciones que en ese momento era un montón y en 2017 saco De la Risa que en el mes hizo un millón. Desde el principio me enfoqué en el dirty soul, una rama del hip hop, que fue evolucionando, pasó a ser crank y luego llegó a consolidarse en trap. El trap es la música para la joda, el club y el boliche. El concepto es el joseo y las mujeres. El rap por ahí tiene un ritmo bailable, pero es más pensante. Rap significa ryhtm and poetry, ritmo y poesía en español".
Acerca de su legendaria fama en escena, Malandro confiesa: "Mi vida es muy normal, no me hago ni cargo del artista. Hay gente que me intenta asesorar, pero yo vengo de antes. A veces ando de entre casa y me vienen a pedir una foto y me quiero matar. Justo el día que me pongo el buzo lleno de pelos de gato (risas)".
El 13 de septiembre a las 19, el artista presentará Leyendas de la Madrugada, su nuevo disco, en Vorterix y las expectativas son muchas ya que prometió una noche de jolgorio, invitados y sorpresas. "Me gustaría estar más arriba solo para ayudara mi familia. Que todos se metan a mi grupo de trabajo. Quiero que mis hermanos estén como yo. Falta poquito, hice posible muchas cosas. Yo en 2013 limpiaba piletas adentro de Nordelta y dije que en algún momento iba a poder vivir del rap. Hoy tengo mi casa, mi auto mi estudio y estoy metiendo a mi familia a trabajar conmigo. Más allá de que trabajen, quiero que vivan bien, de una manera hermosa".