La empresaria Wanda Nara estuvo muy cerca de su guardaespaldas Agustín Longueira cuando vino al país a presentar su marca de maquillaje, según trascendió este viernes. El hombre, que formó parte del Regimiento de Granaderos a Caballo, cumplió la función de seguridad privada en la inauguración del local en el paseo de compras del Abasto en diciembre pasado. "Demasiado cerca", aseguran que opinó Icardi.
"Me gusta trabajar con Wanda porque es sencilla, buena y educada", sostuvo Longueira durante el lanzamiento de la marca. Según trascendió en el programa A la Tarde, por América, "estuvieron juntos, pasó de todo y Mauro enloqueció", según reveló el periodista Diego Esteves.
Entre otras fuentes, desde los programas de espectáculos confirmaron que ambos lograron una "relación de confianza y amistad" y que "no lo hacía sentir como que fuera un trabajo", según el entorno de Wanda, quienes además destacaron "la buena onda de ambos se veía y les llamaba la atención".
Entonces, ya se había dado el episodio de Mauro Icardi con la China Suárez, por el que la parejo se distanció y volvió a mostrarse unida en el living de Susana Giménez días después desde París.
El encuentro se dio después de una salida en grupo que terminó en un departamento de la calle Libertador, donde ambos se quedaron solos, y según los datos de un tercero, le habrían pedido que se quede y que "Wanda pidió que pasara a la habitación y que el granadero se quedó dormido", reveló el periodista.
En diciembre de 2021, Wanda viajó a la Argentina donde se quedó sola por 72 horas para refaccionar la casa de Nordelta, junto a sus cinco hijos: Valentino, Constantino y Benedicto -de su matrimonio anterior con Maxi López- y Francesa e Isabella -de su relación actual con Icardi.
Al principio, la familia estuvo instalada en el departamento del Château Libertador en el barrio de Núñez y después se trasladó a una mansión que remodelaron en el barrio privado en la zona norte del conurbano donde pasaron las fiestas.