María Becerra sorprendió al hablar sobre su infancia y adolescencia en una entrevista con Los 40 España, dando a conocer un costado poco conocido de su historia personal. La cantante argentina, una de las figuras más importantes de la música urbana latina, describió los fuertes detalles de una etapa marcada por la violencia, las malas compañías y la sensación de invulnerabilidad que la acompañó durante años.
La artista creció en un barrio de clase media-baja y desde pequeña se manejó sola en entornos que no siempre fueron seguros. "Me crie en un contexto donde nunca estuve rodeada de algodones. Caminé la calle desde que soy muy chica", contó. A los 14 años, según recordó, repetía de año en el colegio y formaba parte de grupos que no le traían nada bueno. "A los 14 años hacía cualquier cosa, me juntaba en la esquina con cualquier grupito de amigos. Era de las del fondo", confesó.
Lo más impactante de su relato llegó cuando habló de los amigos que la rodeaban en esa época y de las consecuencias que enfrentaron. "Me juntaba con amigos violentos y a los dos años no los veíamos más porque salían a robar y les metían un tiro. Esas cosas pasaban", recordó tomando por sorpresa a muchos de sus seguidores. Y fue aún más lejos al analizar cómo ese entorno la moldeó: "Siento que de chica era muy violenta y por eso tenía relaciones violentas. Controlaba todo y era muy posesiva".
La transformación llegó con el tiempo, la terapia y el aprendizaje a través de los propios errores. "Me costó mucho salir de ahí, pero fue terapia y también aprender de los errores, lastimar personas o que me lastimen. Eso es crecer", reflexionó, describiendo un proceso que la llevó a convertirse en la artista y persona que es hoy.
Por qué María Becerra dejó de ser vegana
María Becerra adoptó el vegetarianismo a los 15 años y se convirtió en vegana alrededor de los 19, motivada por el rechazo al sufrimiento animal. Pese a eso, las exigencias de una carrera musical en constante movimiento hicieron que esa dieta se volviera cada vez más difícil de sostener.
"No podía por tanto trajín. O sea, de repente estamos acá en una gira en el norte, no sé, Asturias o donde sea. Terminábamos un show a las diez de la noche, once. Había que salir a comer. Lugares abiertos en Asturias a las once y media de la noche. Y veganos además. Nada", describió.
A las dificultades logísticas se sumaron problemas de salud concretos. A pesar de suplementarse con omega, B12 y otros nutrientes, la cantante sufrió episodios de anemia que terminaron siendo determinantes. "El doctor me dijo: 'Che, si te sigue agarrando anemia, o sea, es un problema para tu salud, porque puede venir algo peor después'. Al menos pescado necesito que comas, los suplementos no alcanzaban", explicó.
Pese al cambio de dieta, la cantante dejó en claro que su postura ética no cambió. "Yo recontra respaldo esa alimentación y me parece espectacular. En mi caso, con el estilo de vida que yo tengo, no lo podía llevar a cabo", cerró, dejando claro que la decisión fue práctica y médica, no ideológica.