A horas de una nueva gala de eliminación, los minutos dentro de la casa son de máxima tensión. Es que, la jugada del líder de la semana, Martín “Chino” Ku hizo cambiar todas las jugadas en este nuevo Gran Hermano.
La participante que fue salvada de la placa por Martín Ku, tuvo un gran enfrentamiento con el músico, Federico “Manzana”, y la casa quedó dividida.
A horas de una nueva gala de eliminación, los minutos dentro de la casa son de máxima tensión. Es que, la jugada del líder de la semana, Martín “Chino” Ku hizo cambiar todas las jugadas en este nuevo Gran Hermano.
En la placa habían quedado nominados el músico Federico “Menzana” Farías y Juliana “Furia” Scaglione, junto a Sabrina Cortez, Agostina Spinelli, Nicolás Grosman, Lisandro Navarro, Joel Ojeda y Emmanuel Vich, pero tanto Furia como “Big Apple” se trenzaron en un duro enfrentamiento que terminó con grito e insultos que dejó en alerta a la casa. “Me van a sacar, pero porque te voy a romper la cabeza”, amenazó la hermanita a su compañero.
En esas horas continuas los cruces no cesaron y Scaglione estaba confiada en ir “mano a mano” en placa con el tucumano para dirimir quién tiene “más hinchada”, sin embargo, el juego cambió por completo cuando el Chino la salvó y no habrá dicha disputa en el teléfono.
Ante este panorama, Furia dio su fuerte premonición sobre quién será el próximo eliminado de la casa que vive momentos de mucha tensión por este duro enfrentamiento.
Como es costumbre, la noche anterior a la gala de eliminación, Gran Hermano les hace una cena especial a los nominados para disfrutar de su última noche en la casa más famosa del mundo y en la que los participantes aprovechan para recriminarse actitudes, pedirse disculpas o pasan un momento distendido.
En esta ocasión, las miradas y charlas estuvieron centradas en la pelea entre Manzana y Furia que dividió a la casa.
Luego de ello, tanto Lisandro como Agostina estuvieron acompañados del Chino y Juliana charlando de cómo fue la reunión de los nominados.
La expolicía y el financista reconocieron que durante la cena en la charla fue: “Juli, todo el día Furia, Furia Furia, Furia. Todo el tiempo”. “¿Ah, encima hablaron de mí?”, se preguntó la mujer tatuada y advirtió: “¿Sabes qué pasa cuando la gente habla mucho de mí? Se terminan yendo”.