Los días en la casa de Gran Hermano se están volviendo cuesta arriba, ya que explotó la relación entre las mujeres y reingresó una exparticipante la cual fue sancionada. Por ese motivo, Gran Hermano citó a cada uno de los integrantes de la casa para darles la tan ansiada sorpresa en la previa de Navidad y Año Nuevo.
En el confesionario les mostraban un video de los familiares saludándolos en un primer contacto luego del ingreso, exceptuando a Juliana, Ariel y Camila, que también recibieron mensajes, pero la emoción fue menor por el lapso en el que ingresaron. Pero al momento de llamar a Romina y Alfa, el impacto fue mayor.
Sucede que en el video aparecieron las hijas de Romina, tiene tres y se llaman Mía, Felicitas y Nina. La oriunda de Moreno ingresó llorando al confesionario, entró y las lágrimas fueron aún mayores cuando se enteró que su hija más chica ya comenzó a hablar. “Mamá, mamá”, expresó.
Por su parte, Alfa recibió también el mensaje de su hija quien le pidió que después de ver el video, no pida irse. Le enviaron fuerzas para lo que queda y le contaron que lo extrañan. Pero el llanto de Alfa fue extremo ya que en varias ocasiones aseguró no aguantar más y querer reencontrarse con ella.
Con el ingreso de Juliana a la casa de Gran Hermano, los participantes se revolucionaron y comenzaron a exigirle información del afuera. Eso comprometió a la jugadora que fue cauta a la hora de responder, sin embargo, la producción observó su comportamiento y se dieron cuenta de muchas infracciones, por eso decidieron sancionar.
Lo más importante se dio cuando contó cómo vivió el repechaje desde afuera, los votos de los participantes y lo principal fue que reveló que a Coti le anularon el voto: “Ella quiso decir el voto y por qué quería y le dijeron que no”. Al revelar la conversación interna en el confesionario.