Ricardo Fort fue una de los personajes más famosos de la televisión argentina hasta su fallecimiento en 2013. Ocho años después, su figura vuelve a cobrar notoriedad por el estreno del podcast “Basta chicos”, que recorre su vida, se puede escuchar completo en Spotify y obtiene su nombre de una de las citas más recordadas del “Comandante”.
Hahaha ...Basta chicos - Ricardo Fort
En el primero de los diez episodios del podcast, se puede rescatar una frase tremenda sobre lo que Fort deseaba para su muerte: “Que me cremen. Que me suban al Obelisco. De chico soñé que iba a tener un éxito muy grande y de repente me iba a morir”.
Fort murió el 25 de noviembre de 2013 de un paro cardíaco tras una hemorragia en el estómago. Si el hermetismo y la emoción pueden coexistir, la prueba se dio en el último adiós a Ricardo, que tuvo lugar en la casa Córdoba Velatorios.
De la puerta para adentro, el hermetismo fue total. Por orden expresa de la familia del empresario, nadie ajeno a la misma pudo ingresar. No solo se le impidió el ingreso a la prensa, sino también a personajes famosos que han tenido relaciones de público conocimiento con el mediático, como es el caso de Gustavo Martínez, quien al día de hoy se hace cargo de sus hijos, y Guido Suller.
Esta actitud apática recibió una total desaprobación de la gente que se acercó a despedir a Ricardo. "Es una verdadera lástima la actitud de la familia. Ricardo siempre fue una persona muy social, que vivió acompañado, y ahora por el capricho de los familiares está solo. Deberían dejar entrar a las personas que compartieron cosas con Ricardo, como Suller por ejemplo", aseguró una mujer visiblemente emocionada.
En la puerta, la gente que llegaba dejaba flores y pequeños carteles deseándole un "descanso en paz" al empresario. Tampoco faltaron aquellos extranjeros que pasaban por el lugar y no entendían la situación, como por ejemplo dos señoras suecas a las que tuvimos que explicarle quién era Ricardo Fort.
Personas que llegaron solas y pequeños grupos familiares se acercaron. Más allá de sus diversas opiniones, la mayoría coincidió en definirlo como un personaje excéntrico que entretenía a la gente.