Con una puesta muy ambiciosa desde lo visual, El Kuelgue se sintió como en casa en su primer Movistar Arena de este año. Claro que se trató de una bastante grande, ya que recibieron a unos 15.000 invitados que no querían perderse el gran festejo por los 20 años de una de las bandas que mayor crecimiento ha tenido en el último tiempo.
El telón se abrió, metafóricamente hablando, cerca de las 21:20, y mientras cada uno de los músicos se ubicaba en su posición, el público gritaba eufórico sin parar. En este clima, los primeros acordes comenzaron a sonar y la gente comenzó a cantar Peluquita a dúo con Julián Kartún y Santi Martínez. Luego comenzó el pogo más efervescente con Sinoca y el baile más relajado con Chiste y La fama.
El escenario principal tenía un diagrama geométrico perfecto, con una forma de escalera invertida y dos columnas a los costados en las que también se proyectaban imágenes. Pero no era el único de la noche, ya que la banda había solicitado un escenario alternativo más íntimo, similar al que se pudo ver en los shows de Tan Biónica. Esta tarima se ubicó en la parte sur del Movistar Arena y fue una de las grandes sorpresas de la noche.
El Kuelgue en el escenario alternativo
En la mitad del show, Kartún y Martínez, aparecieron en este escenario más pequeño para hacer tres canciones en un formato más íntimo. La primera de ellas fue Roma, tema que el cantante le compuso a su gata, luego de que se escapara de su casa por 10 días durante la cuarentena del 2020. “La historia terminó bien igual, mi gata está esperándome ahora sana y salva”, expresó Julián ante las caras de preocupación que habían mostrado muchas personas del público.
Hasta acá todo era fiesta de color y música, pero todavía faltaban los dos platos fuertes de la noche. La primera invitada fue Zoe Gotusso que salió al escenario para cantar Carta para no llorar, tema que compuso junto a la banda. La ex cantante de Salvapantallas ya había salido de gira por todo el país junto a El Kuelgue en este 2024 y no podía perderse el gran festejo en Villa Crespo.
Pero sin dudas, el segundo invitado fue inesperado para propios y ajenos. Cuando comenzaron a sonar los acordes de Parque acuático, una de las canciones más populares de la banda, muchos esperaban que saliera alguien a cantar con Julián Kartún, ya que es un tema que suele contar con un invitado. Y así fue. Valentín Oliva, más conocido como Wos, apareció en escena para ponerle más épica a la gran noche.
Para el gran cierre, El Kuelgue pidió al público que liberen al mono que llevaban adentro y aprovechó el momento para hacer un pequeño homenaje a Divididos con un pedacito de Ala delta. Finalmente todo concluyó con Góndola que contó con bailarines en el escenario, y una versión más extensa de La curva. De esta manera la banda oriunda de Villa Crespo regresó a su barrio para festejar sus primeras dos décadas de vida y demostrar que están avanzando a paso firme en la escena musical argentina.