Brian Lanzelotta, ex participante de Gran Hermano, denunció una estafa de $17 millones relacionada con su fábrica de papel higiénico en La Matanza. Según contó, un supuesto cliente le encargó 3.800 bolsones y, después de una semana de trabajo, retiró cerca de 3.100 unidades sin concretar el pago.
El cantante explicó que para cumplir con el pedido tuvo que afrontar importantes gastos en materia prima, producción y logística. Incluso, su suegro le habría prestado dinero para comprar los insumos necesarios. Durante esos días también sufrió problemas con la maquinaria, demoras en la llegada del papel y una inundación en el galpón.
El acuerdo establecía que el dinero debía acreditarse durante la carga del camión. El supuesto comprador aseguró que había realizado una transferencia bancaria, pero primero argumentó que había sido rechazada y después sostuvo que la acreditación podía demorar entre 24 y 48 horas.
Cuando el dinero nunca apareció, Lanzelotta acudió al banco y, según su testimonio, descubrió que la operación jamás había existido. “Me estafaron. Me robaron 17 millones de pesos”, afirmó. También mostró imágenes y datos vinculados al camión que retiró la mercadería, aunque la eventual participación del chofer continúa siendo una sospecha y no un hecho probado.
Qué dijo Brian Lanzelotta tras la estafa
Visiblemente angustiado, el ex Gran Hermano contó que la pérdida económica lo dejó en una situación límite. “Yo hoy no tengo plata ni para pagarme una Coca, es la realidad”, expresó. Entre sus obligaciones aparecen el alquiler de la fábrica, proveedores, un préstamo familiar, cuotas escolares y otros gastos.
Brian también reconoció que evalúa desprenderse de bienes para afrontar las deudas. “Ahora seguramente tenga que vender el fondo de comercio, las máquinas”, sostuvo, mientras admitió que incluso piensa en vender su camioneta. “Me hicieron mierda. No sé cómo voy a pagar a mi suegro, a los proveedores”, agregó entre lágrimas.
Uno de los momentos más emotivos de su relato ocurrió cuando contó que su hija Roma quiso ayudarlo con los ahorros de su alcancía, la conocida “platita de los ratones”. “Papá, te doy mis ahorros”, recordó Brian que le dijo la niña al verlo atravesar la crisis.