Cómo surgió la amistad entre Luis Brandoni y Robert De Niro

Ambos actores supieron forjar una entrañable amistad que trascendió la pantalla y que llevó a De Niro a participar en una serie junto a Brandoni.

Si se realizara una encuesta sobre quién es el mejor actor de Hollywood de todos los tiempos, surgiría sin dudas el nombre de Robert De Niro, o al menos, estaría en el top cinco. Lo mismo ocurriría dentro del cine argentino, porque cuando se habla de la industria cinematográfica de nuestro país, la figura de Luis Brandoni es innegable, para fanáticos y detractores. Una cualidad que los une, porque además de eximios actores, su compromiso con la militancia política es inquebrantable y les ha traído sus consecuencias.

Estos dos próceres de la actuación supieron tener una amistad que trascendió la barrera idiomática y el gestor de esa inesperada unión fue nada más y nada menos que otro "grande entre los grandes", Lito Cruz. Fue hacia finales de los años 80 que el actor realizó una obra en Nueva York y como excusa, invitó a su amigo "Beto" al estreno.

"Con De Niro nos conocimos hace muchos años gracias a Lito Cruz, él compro una obra y la estrenó en Nueva York. Apareció De Niro en el estreno, nos encontramos alguna noche, otra, alguna mañana", contó el propio Brandoni en una de las tantas entrevistas donde le pedían la cholula anécdota. “Hablamos un poco en inglés, otro en italiano y mucho con las manos”, reveló.

Luis Brandoni - Robert de Niro - Lito Cruz

Esa vez había sido solo el principio de un vínculo que se mantendría hasta los últimos días de vida de Beto Brandoni. El filme estadounidense La Misión en Misiones los volvió a reunir: "Estuvimos juntos en Uruguay, fuimos amigos viéndonos poco. Él me invitó a pasar Nochebuena en su casa cuando filmamos Made in Argentina en Nueva York, él estuvo en la mía. Nos une una hermosa amistad".

Y luego llegaría la ficción que los unió en la pantalla y llegó a instalarse en la memoria colectiva de los fanáticos del cine que por fin pudieron darse el lujo de ver a "dos monstruos" de la actuación juntos. El deseo lo concretó la dupla de Mariano Cohn y Gastón Duprat a través de "NADA", una mini serie donde Brandoni hace de un crítico gastronómico chinchudo, molesto con la absurda vanguardia de su profesión y en una profunda crisis personal por el fallecimiento de su mano derecha, que además tiene un gran amigo, un escritor neoyorquino interpretado por Robert de Niro.

Luis Brandoni y Robert de Niro

Uno de los mayores atractivos de la serie, sin menospreciar la obra, es ver al protagonista de Taxi Driver insultar en argento: "'Boludo’ y ‘pelotudo’ son dos palabras clave si vas a Buenos Aires. Son dos insultos. ‘Boludo’ es más suave y amistoso. Puedes decirlo sin ser ofensivo, incluso con cariño. Por ejemplo, ‘che, boludo’”, explica el personaje a cámara ganando la complicidad de la audiencia.

Y continúa: “Luego está ‘pelotudo’, otro insulto un poco más fuerte. Es mucho más agresivo que boludo. Sólo el sonido es más agresivo: pelotudo”. Brandoni destacó lo que fue trabajar con un actor de esa talla en la serie: "Trabajar con él es muy cómodo, es muy amable y trabajador. Trabajó una semana entera no menos de 12 horas por día con una gran disposición. Cuando grabó la última toma, como se suele aplaudir, el equipo le dio una tremenda ovación. Se ganó el respeto y la admiración de todos".

De Niro no hablaba nada español, Brandoni se comunicaba con él en italiano o con lenguaje de señas. Aún así se ganaron el respeto mutuo gracias a su profesionalismo, calidez humana y compromiso con los valores humanos. Una vez Luis contó que su colega estadounidense fue a su casa y nadie en la calle advirtió su presencia: "Sin ir más lejos estuvo acá en mi casa en la calle Suipacha. Vino con una máquina de fotos y le sacó fotos por todos lados a todo el mundo”.

Dos hombres sencillos unidos por el buen gusto por la comida y la cultura. Cada encuentro era vivido como el reencuentro de viejos amigos, separados únicamente por la distancia de los kilómetros.