Hoy en día los países que lideran la energía nuclear a nivel mundial son China y Rusia, muy por detrás le sigue Estados Unidos, que relanzó un nuevo proyecto tras asumir la presidencia Donald Trump. En septiembre de 2025, el gobierno de Milei anunció que Argentina adhería al Programa de Infraestructura Fundamental para el Uso Responsable de la Tecnología de Reactores Modulares Pequeños (FIRST) como "socio contribuyente" para "busca aprovechar la capacidad de la industria nuclear para acelerar el despliegue responsable de reactores nucleares en todo el mundo", sin embargo, en paralelo el proyecto nacional CAREM quedó suspendido.
Con el acuerdo FIRST, explicó Hurtado,"Milei se compromete con Estados Unidos a comprarle sus pequeños reactores modulares en el mismo momento en que paralizan el reactor CAREM. En ese momento Demian Reidel anuncia lo mismo que anunció Caputo, salvo que ahora lo ponen en el marco del Super RIGI".
Las posibilidades reales del proyecto
Según remarcó Hurtado, "no existen esos 1.200 millones de dólares, no están en la realidad hoy" , sino que la empresa Meitner solamente invirtió "50 millones de dólares". Entonces, lo que Caputo estaría anunciando es que Mainer va a salir a al mercado para ver si consigue ese monto. "Todos grandes especuladores", sentenció.
En el mundo existen cerca de 120 proyectos de Reactores Modulares Pequeños, y menos de 10 que están en desarrollo: "Uno en China que ya lo puso a andar, otro en Rusia que ya lo puso a andar, alguno en Estados Unidos, algún otro, si no recuerdo mal, en Corea y el CAREM que está en los listados", contó.
Sin embargo, este anuncio Hurtado lo engloba en una "burbuja especulativa", una mirada en la que coincide la expresidenta de la CNEA, Adriana Serquis "En el mundo hay más de 100 proyectos y la probabilidad de que el ACR 300 realmente consiga tener los capitales necesarios para pasar de este diseño conceptual a un proyecto real, a un proyecto que tenga todas las licencias necesarias, que tenga la ingeniería de detalle, que tenga los componentes aprobados y todo, puede llevar entre 10 y 12 años", explicó a este medio.
Características del CAREM-25.
"Probablemente sea una burbuja financiera tecnológica, creo que es muy difícil que realmente se convierta en una realidad", sumó Serquis y recordó un discurso del ex titular de Nucleoeléctrica, Demian Reidel, un año y medio atrás, donde habló sobre la posibilidad de construir al menos cinco reactores SMR y describió el panorama de una "Patagonia nuclear".
"Es tremendo porque están tratando de tapar los despidos. En realidad ellos ya se llevaron personal a Meitner que estaba trabajando en el CAREM, ya ha sido desfinanciado desde octubre del 2024", completó Serquis.
Hurtado argumentó que una burbuja especulativa aparece cuando "una nueva tecnología que promete futuro dentro de la economía capitalista produce cierto revuelo y promesas. Detrás de los desarrollos de esta nueva tecnología que promete traer buenos resultados, se sube todo el mundo a la especulación financiera".
"Mientras tanto, el CAREM, que era el proyecto real y material que había avanzado al 64%, y donde el Estado Nacional había invertido 690 millones de dólares hasta el 2023, hoy está como macetero, inundándose cada vez que llueve", cerró.
Este proyecto "lo que va a lograr en el mejor de los mundos es recaudar 200 o 250 millones de dólares tras haber puesto 50, es decir, recuperan los 50 y se llevan 150 o 200 millones de dólares de ganancia especulativa y financiera. En la Argentina no va a quedar ningún un reactor, ni en manos argentinas ni en manos norteamericanas", vaticinó Hurtado.
Para Serquis, a este Gobierno no les interesa el desarrollo, la tecnología propia y la potencialidad que tenía tanto desde el punto de vista geoestratégico desarrollar un reactor nacional.
Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA)
"Lo peor de todo es que esa tecnología queda en manos extranjeras, ya que el know-how de estas personas, que por los bajos salarios renuncian y se van de la CNEA, finalmente pasa a una empresa extranjera, que les paga cinco veces más", graficó.
Las presiones de Estados Unidos mediante el Departamento de Estado sugieren "que no nos interesemos más en el CAREM, que lo dejemos de lado y que tratemos de cooperar en algún otro reactor modular pequeño", agregó Serquis. En ese sentido también operaría el consejo para la paralización del proyecto con China de desarrollar una central nuclear Atucha 3, anunciado en 2022 y que hoy en día permanece en el olvido.
Cómo es el reactor ACR-300 que Meitner Energy podría construir en Argentina
En un contexto mundial donde la transición energética apremia a las grandes y pequeñas economías, la búsqueda de energías renovables es una carrera contrarreloj. En medio de este panorama, la energía nuclear vuelve a quedar en el centro y algunos países deciden apostar a desarrollar el sector.
En este panorama los reactores modulares pequeños son una alternativa que serían viables a futuro, ya que a diferencia de los grandes reactores de potencia producen "entre 800 y 1200 megavatios". "Y los reactores modulares se los estima entre los 20 MW y los 300 MW. El el CAREM está proyectado para que alcance los 120 MW y el ACR 300 para la 300 MW", detalló Hurtado.
Lo novedoso de estos reactores es principalmente los sistemas de seguridad ya que "te permiten implementar algún tipo de estrategia que no se puede implementar en los grandes reactores", sumado a " la esperanza es que si esa industria realmente tiene éxito, puede bajar costos y entonces vos podés montar estos pequeños reactores, por ejemplo, en poblaciones apartadas", en lugares excluidos o territorios donde es muy difícil establecer una red troncal eléctrica.
El ACR300 es un diseño de la empresa INVAP, pero en un principio la idea para comercializarlo era bastante diferente: "Mientras se desarrollaba el país, el CAREM le iba a vender reactores argentinos a Estados Unidos". Ahora el panorama diferente: "Agarraron la empresa Mainer y la trajeron a construir en la Argentina, Para que comercialice tecnología que ahora está en manos de Estados Unidos".
¿Cómo sigue la situación en la Comisión de Energía Atómica?
La Argentina es uno de los pocos países de Latinoamérica que es capaz de controlar el ciclo nuclear, creada en 1950 durante el gobierno de Juan Domingo Perón la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) desarrolló una amplia gama de actividades de investigación, desarrollo e innovación en disciplinas y brinda soporte técnico al programa nucleoeléctrico del país. El mapa nuclear argentino lo completan tanto Nucleoeléctrica S.A. (NASA), que opera las centrales, y como Dioxitek proveedora fundamental de insumos para combustibles nucleares (dióxido de uranio). Hoy, la situación es apremiante.
Un informe del Grupo EPC sobre la crisis que atraviesa el sector nuclear argentino revela que "en tres años de gestión el Presupuesto de la CNEA se redujo en un 45,4% y cae un 53,8% desde su pico en 2022. De esta manera retrocede incluso por debajo de la inversión que tenía el organismo en 2009".
No solo en presupuesto sino el vaciamiento se ve reflejado en la pérdida de trabajadores ampliamente calificados, cupos que quedan a la deriva, ya que tampoco ingresan reemplazos: "Cayendo en 494 puestos en CNEA (-12,1%). También se pierden puestos de trabajo en empresas como Nucleoeléctrica S.A. (NASA) o Dioxitek, claves para el sector. En total el sector pierde 808 empleos desde 2023".