Retazos de impunidad: el patrimonio de Manuel Adorni no cierra

La sinceridad de los comentarios de Adriana Nechevenko, la escribana de Manuel Adorni, fulminó al jefe de Gabinete. A la Justicia no le cierran ni los valores ni los métodos con los que compró las propiedades de Caballito y Exaltación de la Cruz; tampoco queda claro de dónde habría sacado los más de 80 mil dólares que tuvo que desembolsar.

—En los últimos 15 años, ¿cuántas operaciones había hecho su cliente con inmuebles?

—Justo ninguna. Nada.

—¿Ninguna?

—Y no, porque se le dio todo junto.

Las respuestas las dio Adriana Mónica Nechevenko, la mujer que saltó a la fama como la escribana del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Con total gracia y soltura, resumió aquello que hoy obsesiona a la Justicia: determinar cómo es que "se le dio todo junto" al contador y otrora periodista que hoy coordina el equipo de ministros de Javier Milei.

El diálogo ocurrió en una entrevista para el canal de streaming de Infobae. En la Rosada se habían entusiasmado. Algunos creían que un par de declaraciones de la escribana podían mejorar la suerte de Adorni. Esa idea se esfumó. Más allá de su simpatía y buena predisposición para atender a los medios, Nechevenko no volverá a dar notas ni a hacer declaraciones de ningún tipo, según pudo saber este medio. El operativo "Escribana al rescate" fracasó. La sinceridad de sus comentarios fulminó al ministro libertario.

La encerrona de Adorni arrancó el día que accidentalmente trascendió que había subido al avión presidencial a su esposa, Bettina Angeletti, camuflada en la comitiva oficial. Después, gracias al trabajo de periodistas e investigadores judiciales, la información no paró de acumularse.

Primero se supo que viajó con su familia y su amigo Marcelo Grandio a Punta del Este en avión privado durante los feriados de Carnaval. Generó mucho ruido la imagen de la familia Adorni subiendo a un avión privado, propia de lo que él mismo habría definido como "casta". El otro detalle era la compañía: un amigo que además tiene una productora que contrata con la TV Pública.

Su explicación: era algo normal porque hacía dos años que no se tomaba vacaciones y se estaba "deslomando" por el país. Esos "dos años" se diluyeron rápidamente cuando trascendió que el año pasado había estado en un all-inclusive en Aruba, la paradisíaca isla holandesa del Caribe. El relato iba de mal en peor.

Mientras tanto, y tras la denuncia por enriquecimiento ilícito, el fiscal Gerardo Pollicita empezó a reunir información sobre todos esos movimientos y sobre los increíbles avances patrimoniales del jefe de Gabinete desde que ingresó a la función pública. Un verdadero winner del Monopoly, el juego de mesa en el que los competidores ganan en la medida que suman propiedades.

Sin desprenderse de ninguno de los inmuebles que ya figuraban en su declaración jurada, Adorni incorporó a su acervo familiar una casa en el club de golf Indio Cuá de Exaltación de la Cruz (2024) —que antes alquilaba— y un departamento en el barrio porteño de Caballito (2025).

Como le hubiera sido imposible justificar esas adquisiciones con sus ahorros declarados y su sueldo, el coordinador de ministros recurrió —en los papeles— a una ingeniería de préstamos y financiamiento de privados. La casa de Indio Cuá, dijo su escribana, la pagó con un préstamo de dos mujeres policías —una de ellas retirada— por un total de 100 mil dólares. Ese préstamo fue contra una hipoteca del departamento que ya tenía en Parque Chacabuco.

El departamento de Caballito se lo vendieron —a pagar— dos mujeres que lo habían comprado pocos meses antes. Para tomar posesión, tuvo que poner 30 mil dólares de adelanto. El vendedor original de ese departamento es el exfutbolista Hugo Morales, que declaró haberlo vendido en 200 mil dólares. Las fuentes del mercado aseguran que el valor real está cercano a los 400 mil dólares. Trabajo para los investigadores.

A la Justicia no le cierran ni los valores —120 mil dólares por la casa de Indio Cuá y 230 mil por la de Caballito— ni los métodos con los que el funcionario resolvió el pequeño inconveniente de no contar con los fondos.

Tampoco queda claro de dónde habría sacado el jefe de Gabinete los más de 80 mil dólares que tuvo que desembolsar —necesariamente— para todos esos movimientos:

  • 20 mil dólares propios para la casa de fin de semana.
  • 5 mil dólares más como tasa de ingreso al club golf Indio Cuá.
  • La remodelación de esa casa.
  • 30 mil dólares que —según la escribana— ya devolvió del primer préstamo hipotecario.
  • 30 mil dólares propios para el departamento de Caballito.
  • 5 mil por un pasaje de vuelta de Nueva York a nombre de Angeletti.
  • El taxi aéreo a Punta del Este que dice haber pagado.

Por eso el fiscal Pollicita está dispuesto a escuchar como testigos a todos los que dicen haberle prestado plata a Adorni y a los que le vendieron los departamentos. Ya lo hizo con la escribana Nechevenko, que esta semana pasó dos veces por su fiscalía. Luego definirá si cita a indagatoria a Adorni. Y a su esposa.

Mientras tanto, requirió —y el juez Ariel Lijo dispuso— el levantamiento del secreto fiscal, bursátil y bancario de Adorni y Angeletti. El fiscal lo reclamó para "verificar el origen, circulación y aplicación de los fondos involucrados, contrastar la información proveniente de las declaraciones juradas, adquisiciones, pasivos, consumos y demás movimientos observados, y establecer si éstos encuentran sustento en ingresos trazables y consistentes con su capacidad económica exteriorizada".

La medida alcanzó también a la consultora AS Innovación Profesional, creada por el matrimonio Adorni-Angeletti antes de que Milei fuera presidente. La Justicia quiere saber qué actividad registra esa sociedad desde 2022 hasta hoy. ¿Pudo haber sido utilizada para canalizar fondos de origen inconfesable? ¿Contrató con el Estado de manera directa o a través de otras contratistas desde que Adorni es funcionario?

Esa pregunta también se instaló en otro expediente, donde se busca determinar si Angeletti logró mejorar la posición de su emprendimiento de coaching MasBe desde que su marido está en el Gobierno. Se sospecha que logró prenderse, a través de otras contratistas, a jugosos negocios con el Estado. Quien impulsó esa investigación fue el fiscal Carlos Stornelli, que goza de la simpatía de la Rosada. El juez de ese caso también es Lijo.

La causa que investigará las actividades de MasBe —nombre de fantasía asociado a la razón social AS Innovación Profesional— podría crecer de modo insospechado: en las denuncias que dieron origen al expediente se menciona a Mara Gorini, mano derecha de Karina Milei, como otro de los posibles puentes para que Angeletti accediera a negocios que de otra forma no hubiera conseguido.

Los nombres de la hermana presidencial y su fiel colaboradora también quedaron incrustados en otra causa por corrupción: el caso Libra. Allí Karina Milei figura como uno de los nexos inocultables entre el Gobierno y el promotor de la criptoestafa Mauricio Novelli. Existe profusa prueba que permite reconstruir el vínculo "familiar" que tenían desde que Milei daba clases en la escuela de Novelli. Uno de los contactos con los que interactuó Novelli para organizar el TechForum —un evento pensado para venderle a empresarios del mundo tech la posible llegada al poder en Argentina— es también Mara Gorini. Todo tiene que ver con todo.

La estela de Karina apareció además en el último dictamen del caso Andis, donde se investiga un fenomenal saqueo a las arcas del Estado, más específicamente a la Agencia Nacional de Discapacidad. Se trata de la causa en la que se investiga si un grupo de empresarios y lobbistas logró atar jugosos contratos con el Estado a cambio de coimas. El caso se inició cuando trascendieron las grabaciones en las que se escuchaba al entonces titular de Andis, Diego Spagnuolo, hablar de pagos ilegales y de un 3% que llegaba a "Karina".

Esta semana se conocieron los detalles del dictamen con el que el fiscal Franco Picardi pidió, hace 20 días, que se cite nuevamente a indagatoria al procesado Spagnuolo y a otras 28 personas por supuestos desmanejos vinculados a la compra de insumos ortopédicos. El fiscal estimó que, para esta parte de la maniobra, se comprometieron unos 75.478.149.019 pesos provenientes del erario estatal en favor de un reducido grupo empresarial. Quien debe llamar —o no— a las indagatorias es, otra vez, el juez Lijo.

El dictamen de Picardi incluyó, en más de 200 páginas, fotos, audios, documentos, mensajes de WhatsApp. Son retazos de corrupción. Encontró listas de precios con los montos que se habrían llevado —por fuera del valor real de los insumos— las empresas, los intermediarios y otros lobbistas; halló mensajes que hablan de "ofrendas" y hasta detectó un audio donde se hace referencia a "pintar de verde" la liquidación, una frase que parece un eufemismo para "pagar la coima en dólares".

Un mensaje entre Calvete y Claudio Kahn, de Cirugía Alemana Insumos Médicos S.A., volvió a traer a la memoria las palabras de Spagnuolo. Es del 29 de agosto de 2025, pocos días después de que estallara el caso Andis. Kahn le rendía cuentas a Calvete sobre la "liquidación" y le soltó: "Ya le descontaron el 3%". A lo que Calvete respondió: "Muy buenoooo". Todo por escrito. Todo, ahora, es prueba.

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