Luego de que Lourdes Arrieta filtrara los chats entre los diputados libertarios y el padre Ravazzi sobre la visita a los militares represores de la última dictadura detenidos en Ezeiza por crímenes de lesa humanidad, surgió el nombre de Patricia Bullrich como una de las funcionarias que sabía del encuentro y para el cual había dado luz verde. "Es falso de toda falsedad. Me enteré por los diarios", desmintió la ministra de Seguridad.
Bullrich se defendió de las críticas, especialmente luego que desde la Cámara de Diputados y desde el gobierno de la provincia de Buenos Aires reclamaran que dé explicaciones sobre el hecho. "Lo que se hizo está dentro de ley, entonces querer involucrar al servicio penitenciario y más aún a mí que no nadie me llamó por teléfono y nadie me dijo nada, es una mentira total y absoluta", subrayó.
"El Servicio Penitenciario Federal hizo lo que dice la Ley de Ejecución de la Pena que un diputado puede entrar con aparatos para poder sacar fotos, registrar la situación. Es una ley más vieja en la que no se considera el teléfono como cámara de fotos, pero que es similar", agregó en diálogo con Cadena 3.
A pesar de lo que decían los chats, Arrieta también desestimó que la ministra estuviera en conocimiento del hecho, al menos hasta cierto punto. "Me hicieron una cama, a mí me querían echar del bloque. Martín Menem no podía no saber, como presidente de la Cámara, en un grupo de chat de la Libertad Avanza, no puede", expresó.
Arrieta apuntó contra Martín Menem y denunció que la trató de "putita"
En medio de la polémica por la interna en La Libertad Avanza por la visita a los genocidas en la cárcel y la filtración de los proyectos para liberar genocidas, la diputada libertaria Lourdes Arrieta apuntó contra el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, al asegurar que la trató de “putita”.
En declaraciones radiales, la diputada mendocina de La Libertad Avanza aseguró que solamente el juez Kreplak “realmente se interesó” por su estado de salud tras la discusión en el bloque y que le reveló: “Tengo miedo por mi vida”. En ese contexto, Lourdes Arrieta explicó que el magistrado consideró otorgarle custodia, luego de la denuncia que realizó para que se investigue la vista.
El escándalo se desató cuando trascendió que el 11 de julio pasado un grupo de seis diputados libertarios visitó a una decena de militares condenados por delitos de lesa humanidad en la Unidad 31 del Penal de Ezeiza.
También apuntó con su propio bloque y aseguró que en campaña dijeron cosas que nunca se llevaron a cabo: “Realmente, vinimos a hacer el cambio y las personas que dicen ser el cambio no lo son. Juegan con las mañas de la vieja política”.